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Proponen en el Senado prohibir la IA para sustituir mano de obra y vigilar a empleados
En el Senado hay una propuesta de reforma a la LFT para regular el uso de inteligencia artificial en el trabajo, no solo para evitar la sustitución laboral de las personas, sino para prohibir la vigilancia excesiva y decisiones automatizadas sin control humano.

Los empleadores deberán abstenerse de utilizar sistemas de IA para vigilar desproporcionadamente a las personas trabajadoras, plantea el proyecto.
En el Senado de la República se propone regular el uso de la inteligencia artificial (IA) en el trabajo para prevenir que se implemente para sustituir mano de obra o vigilancia desproporcionada, garantizando así condiciones justas en la adopción de nuevas tecnologías.
La iniciativa promovida por el senador Pablo Guillermo Angulo Briceño, de la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI), busca reformar la Ley Federal del Trabajo (LFT) para prohibir prácticas discriminatorias o invasivas derivadas del uso de la inteligencia artificial.
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“La inteligencia artificial no solo implica sustitución de empleos, sino también una reconfiguración de las condiciones laborales, incluyendo el aumento de esquemas de vigilancia digital, la automatización de decisiones en recursos humanos y la posible afectación a derechos fundamentales si no existen marcos regulatorios adecuados”, señala el legislador.
Para regular su uso en el trabajo, el proyecto propone adicionar seis fracciones al artículo 132 de la LFT, en las cuales se agregan nuevas obligaciones patronales en relación con el uso de la tecnología en los centros de trabajo.
La iniciativa establece la obligación de utilizar sistemas de inteligencia artificial como herramienta complementaria a la labor humana, así como evitar su implementación con fines de sustitución laboral que vulneren los derechos de las personas trabajadoras.
IA en el trabajo: ¿Para qué sí?
Los empleadores estarán obligados a informar previamente y de manera clara y accesible a las personas trabajadoras sobre la implementación de sistemas de IA que inciden en la organización del trabajo, refiere la adición de la fracción XXXV que se propone agregar al artículo 132 de la Ley Federal del Trabajo.
La iniciativa indica que también se deberá informar sobre la asignación de tareas, las evaluaciones de desempeño o cualquier otra condición laboral que se realice con tecnología, así como los criterios generales del funcionamiento de dichos sistemas.
Por otro lado, la adición de la fracción XXXVI busca garantizar que las decisiones que afecten los derechos laborales no se basen exclusivamente en procesos automatizados, es decir, para su validación debe existir intervención humana.
Además, los empleadores deberán abstenerse de utilizar sistemas de IA para vigilar desproporcionadamente a las personas, vulnerar su dignidad, privacidad y derechos humanos, así como realizar prácticas que impliquen discriminación, se lee en la fracción XXXVII que se propone adicionar.
Para garantizar condiciones dignas para todos, las personas empleadoras deberán proporcionar los medios, herramientas y recursos tecnológicos necesarios que ayuden en la adopción de la inteligencia artificial en el trabajo sin que ello implique un costo para los trabajadores, indica la adición a la fracción XXXVIII.
Además, será obligación patronal implementar el uso de sistemas de IA según los principios de transparencia, responsabilidad y respeto a los derechos laborales, concluye la adición de la fracción XXXIX.
En caso de aprobarse la iniciativa de reforma promovida por el senador Pablo Guillermo Angulo Briceño, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) deberá emitir los lineamientos generales para la implementación del uso de sistemas de IA en los centros de trabajo en un plazo no mayor a 180 días naturales.
Una vez emitidos, las personas empleadoras contarán con un plazo de 180 días naturales para adecuar sus procesos, políticas internas y mecanismos de operación. De acuerdo con el senador promovente de la iniciativa, no se trata de frenar a la IA, sino de encauzarla bajo principios de justicia social, dignidad y responsabilidad.
“La ausencia de intervención normativa en esta materia podría traducirse en un escenario en el que la innovación tecnológica avance sin contrapesos, afectando directamente a las personas trabajadoras”, subraya.
Riesgos de ser sustituidos en el trabajo por IA
Hasta ahora, la LFT no regula explícitamente el uso de IA, una situación que, de acuerdo con el senador Pablo Guillermo Angulo Briceño, deja a las personas trabajadoras en una situación de vulnerabilidad frente a decisiones automatizadas, mecanismos de vigilancia digital o procesos de sustitución laboral.
Alrededor del 27% de los empleos de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) serán sustituidos por IA, señala el organismo, en el caso de México, el fenómeno puede tener un impacto más profundo principalmente en sectores como el de servicios, manufactura y actividades administrativas.
Asimismo, la consultora McKinsey & Company estima que entre el 40% y 60% de las actividades laborales podrían ser automatizadas parcial o totalmente; incluso ya hay empresas que usan IA para seleccionar personal, evaluar el desempeño y asignar tareas que, sin control humano, pueden generar sesgos.
Por lo anterior, el senador resalta la necesidad de regular el uso de la inteligencia artificial en el trabajo, ya que no hacerlo puede derivar en presión laboral y esquemas de vigilancia desproporcionada que fomentan incertidumbre jurídica y propiciar prácticas que vulneren los derechos laborales.
“La tecnología no debe entenderse como un sustituto del trabajo humano, sino como una herramienta complementaria que fortalezca las capacidades de las y los trabajadores, mejore sus condiciones laborales y contribuya al desarrollo económico sostenible”, se lee en la exposición de motivos de la iniciativa.
La propuesta se suma a una primera regulación ya aprobada en el Congreso de la Unión sobre derechos laborales en torno a la protección de las personas trabajadoras artistas, intérpretes o ejecutantes ante la incursión de la inteligencia artificial en México.



