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Capital Humano

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Empresas ante el reto de las 40 horas: de la aritmética horaria al rediseño operativo

El impacto será más profundo en industrias de cobertura continua como la manufactura, el retail, la logística y la seguridad privada.

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jJornada laboral de 48 a 40 horas en MéxicoIlustración EE: Nayelly Tenorio

María del Pilar Martínez

La reforma constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas en México ha cruzado el umbral legislativo decisivo. Tras recibir el aval de 17 congresos locales, la modificación a la Carta Magna es una realidad que impone a los patrones no solo un ajuste de horarios, sino una transformación estructural en el modelo operativo y financiero de las organizaciones.

Esta transición, que se implementará de forma gradual a partir del 1 de mayo de 2026 y culminará en 2030 sin disminución salarial, establece un cronograma de obligaciones ineludibles para el sector privado.

Ilustración EE: Nayelly Tenorio

Para el abogado laboralista Jorge Sales Boyoli, el desafío central no es el reloj, sino la estrategia. Las empresas deben aprovechar el 2026 como un periodo de transición crítica para rediseñar flujos de trabajo antes de buscar nuevas contrataciones. "La obligación principal de las empresas es la de reestructurar sus flujos de trabajo y distribución de tareas", enfatiza Sales Boyoli, subrayando la necesidad de priorizar la productividad por hora trabajada.

El especialista advierte que la inacción es el mayor riesgo "esperar a 2027 para actuar generará contingencias laborales y riesgos operativos significativos". Entre las nuevas obligaciones legales, destaca que para 2027 será mandatorio contar con un registro electrónico de asistencia para gestionar rigurosamente las horas extraordinarias y evitar sanciones.

Sectores críticos y negociación colectiva

Por su parte, Germán de la Garza de Vecchi, Socio Director de Fisher Phillips México, señala que el impacto será más profundo en industrias de cobertura continua como la manufactura, el retail, la logística y la seguridad privada.

En estos sectores, la operatividad no permite recortes simples sin afectar la atención al cliente o la producción. "La reforma no es sólo laboral: es operativa. Las compañías que la vean como un tema de organización del negocio y no solo de cumplimiento legal, serán las que logren transitar sin crisis", concluyó De la Garza de Vecchi.

La aprobación de esta reforma constitucional introduce una serie de requisitos clave que los centros de trabajo deben atender para mantener su nivel de competitividad

Medir las Cargas de Trabajo Reales: Es fundamental diagnosticar la eficiencia operativa actual antes de implementar cualquier reducción de la jornada laboral.

Implementar Flexibilidad Regulada: Se requiere diseñar esquemas de turnos y rotación que logren la máxima eficiencia, asegurando al mismo tiempo la continuidad de las operaciones.

Mantener la Negociación Laboral Continúa: El diálogo con sindicatos y trabajadores se convierte en una herramienta esencial, dado que la jornada laboral es una condición de trabajo que no puede modificarse unilateralmente.

Controlar Rigurosamente los Costos: Es imprescindible evaluar el impacto financiero en nómina y prestaciones, ante la posible necesidad de contratar personal adicional.

El éxito de esta reforma para el empresariado dependerá de ver este cambio no como una carga de costos, sino como una oportunidad de optimización y ventaja competitiva para captar talento y reducir la rotación.

María del Pilar Martínez

Pilar Martínez es reportera de Empresas y Negocios.

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