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Albañiles, taqueros y agricultores: los trabajos físicos están menos expuestos a la IA
Las ocupaciones que requieren habilidades físicas, trato directo con las personas y juicio humano tienen menor exposición a la inteligencia artificial, pero muchas registran informalidad, bajos salarios y falta de seguridad social.

Las ocupaciones que requieren habilidades físicas, trato directo con las personas y juicio humano tienen menor exposición a la inteligencia artificial
Los trabajos con menor o nula exposición a la inteligencia artificial (IA) son aquellos que implican tareas físicas, presenciales y mayor supervisión humana, aunque actualmente corresponden a labores que enfrentan precariedad.
“Los trabajos en México son más físicos, son más presenciales, tienen una gran variedad de actividades que no necesariamente son susceptibles de ser automatizadas con la IA. Son difíciles de automatizar”, de acuerdo con Juvenal Campos, autor del estudio Informalidad laboral y exposición a la IA de México, ¿Cómo vamos? (MCV).
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Las expectativas entre las empresas sobre que las máquinas puedan desplazar el trabajo físico y manual han disminuido, de acuerdo con el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) en su Informe sobre el futuro del empleo.
Entre los empleos que más crecerán se encuentran algunos que corresponden a labores físicas asociadas a oficios como el trabajo agrícola y la construcción, según el informe del WEF.
“Esto se debe en parte a que los trabajadores de este ámbito (el agrícola) tienen mucha menos probabilidad de verse afectados por la IA generativa y los grandes modelos de lenguaje como ChatGPT”, explica el WEF.
La exposición mide cuántas tareas de una ocupación puede ejecutar o facilitar la IA con sus capacidades actuales y va desde nula (como la albañilería) hasta máxima o total (como la traducción).
Trabajos físicos se salvan del desplazamiento por la IA, pero no de la precariedad
Según la investigación de MCV, los trabajos con menor exposición a la IA en México son aquellos en los que se requiere un trato cara a cara, que implican el uso de destrezas y capacidades físicas e involucran el uso del cuerpo y el juicio humano para dirimir diferencias o cuestionamientos.
“Gente que trabaja en el mundo físico, gente que trabaja con herramientas, gente que trabaja con otras personas cara a cara, se verían menos afectadas o expuestas a la IA generativa”, explica Juvenal Campos.
Los empleos menos expuestos se ubican en condiciones de precariedad: informalidad, menor nivel de estudios y salarios incluso por debajo del mínimo, además de carecer de seguridad social, según MCV.
De los 10 trabajos menos expuestos a la IA, ocho superan la tasa de informalidad de 55.1% del país, con niveles de 98% en algunos casos como el comercio ambulante.
Ocho de los 10 empleos menos expuestos a la IA reciben en promedio salarios por debajo del mínimo vigente en México que es de 9,582.47 pesos al mes. El más bajo corresponde a los trabajadores que cultivan maíz y frijol con 1,660 pesos y el más alto a los albañiles con 12,900 pesos.
Además, sólo uno tiene educación media superior incompleta como escolaridad, mientras que ocho básica incompleta y sólo uno básica terminada.
10 trabajos en México menos expuestos a la inteligencia artificial
Estos son los 10 trabajos menos expuestos a la IA y por qué, según el informe de MCV:
1. Taqueros, preparadores de comida, antojitos, café, pizzas
Sus tareas exigen juicio humano matizado y habilidades interpersonales para atender las preferencias y complejidades del cliente.
2. Albañiles
El criterio humano significativo y la adaptabilidad que se requieren limitan el potencial de automatización.
3. Trabajadores en el cultivo de maíz y frijol
Esta trabajo sigue requiriendo experiencia humana para interpretar dinámicas de mercado matizadas, aplicar conocimiento local y tomar las decisiones estratégicas finales.
4. Trabajadoras domésticas
En tareas como hacer las compras, la IA puede apoyar con información, pero el juicio y la interacción humanos siguen siendo indispensables.
5. Barrenderos
El manejo físico en la limpieza dificulta que en el estado actual de la IA pueda ser reemplazado.
6. Preparadores y vendedores ambulantes de alimentos
La tarea de exhibir y vender alimentos y bebidas y recibir el pago implica una mezcla de elementos físicos y de interacción con el cliente que hace que estas labores estén menos expuestas.
7. Sastres y modistos
La creatividad esencial y los ajustes manuales precisos que requiere la selección y modificación de patrones mantienen el potencial de automatización en un nivel moderado.
8. Cargadores
La tarea de empacar muebles de oficina o del hogar, máquinas, aparatos y bienes relacionados para su transporte es predominantemente física y requiere destreza, fuerza y coordinación. Las tecnologías de IA generativa, como ChatGPT, no tienen la capacidad de automatizar tareas físicas que implican trabajo manual y conciencia situacional.
9. Elaboración de pan, tortillas y repostería
La necesidad de experiencia humana en las evaluaciones sensoriales, en las valoraciones en sitio y en los matices de la toma de decisiones limita el potencial de automatización total.
10. Vigilantes y guardias en establecimientos
La necesidad de juicio humano para manejar circunstancias particulares, evaluar posibles amenazas e interactuar con las personas limita la automatización total.



