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¿Por qué no debes tirar el aceite de cocina en el fregadero y cómo desecharlo bien?

Un chorrito de aceite parece inofensivo, pero en el camino se vuelve tapón, sobrecosto y contaminación: se pega a las tuberías, complica el tratamiento del agua y termina afectando a toda la ciudad.
La escena es: sartén, espuma, agua corriendo. El aceite, ya usado, se va “diluido”. Pero el drenaje no es un agujero negro. Cuando el aceite baja por la tubería pierde temperatura, se espesa y se adhiere a las paredes internas como una película que atrapa restos de comida. Lo que empieza como una capa delgada acaba como un bloqueo: malos olores, plagas, coladeras lentas, fugas y, en el peor caso, regreso de aguas negras.
Ese problema no se queda en tu cocina. En el sistema público, las grasas y aceites se combinan con otros residuos y forman obstrucciones que vuelven más costoso y complejo operar el alcantarillado y las plantas de tratamiento.
En la Ciudad de México, además, la autoridad ha advertido que tirar aceite al drenaje no solo daña infraestructura: puede implicar sanciones, según el caso. Lo que contamina no es “el aceite”: es lo que provoca

Aceite
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El aceite no se mezcla con el agua; flota, se dispersa en capas y dificulta procesos básicos de limpieza y tratamiento. En términos prácticos: el agua que ya estaba sucia se vuelve más difícil (y más cara) de sanear. Por eso han surgido programas de separación. Cómo desecharlo de manera adecuada (sin complicarte) 1) Enfría, filtra y envasa
Cómo desecharlo de manera adecuada
1) Enfría, filtra y envasa. En CDMX se recomienda dejar enfriar el aceite, colarlo (para retirar sólidos) y guardarlo en una botella de PET bien cerrada. Ese gesto evita derrames y facilita su manejo.
2) Llévalo a acopio (la salida más limpia) Cuando existe un programa de recolección, el aceite usado deja de ser basura: se vuelve insumo. La Secretaría del Medio Ambiente de la CDMX ha promovido esquemas para separarlo y reciclarlo, evitando que llegue al drenaje. También hay listados de planes/gestores autorizados vinculados al manejo de aceite vegetal usado.

Aceite
3) Si no tienes acopio cerca, conténlo antes de tirarlo. Si vives en un sitio sin recolección, el objetivo es que no llegue líquido al drenaje: deja enfriar, vierte en un envase resistente y, si hay riesgo de escurrimiento, mézclalo con un material absorbente (arena para gato/aserrín), ciérralo y deséchalo en la basura. No es reciclaje, pero sí contención.
Si está muy oscuro, huele rancio o humeará a baja temperatura, su vida útil terminó. En ese momento, su destino es el envase para acopio o el desecho contenido, no el fregadero.



