Desde su cuartel general en Módena, Italia, Maserati mostró al mundo a su nuevo ultra deportivo, el MC20, una creación muy esperada por la prensa y los mercados mundiales debido a que es el primer vehículo desarrollado por completo por la firma y ya no comparte elemento alguno con Ferrari. Esto es relevante porque Maserati, desde su creación en 1914, ha diseñado y construído sus automóviles con el objetivo de participar en diferentes competiciones.

Diseño a la medida

Su denominación MC20 significa Maserati Corse mientras que el número es el año de su lanzamiento. Para la firma del tridente de Neptuno se coloca como el más avanzado de su historia pues está hecho casi en su totalidad en fibra de carbono con lo que su peso es bajo (menos de 1.5 toneladas), sin dejar de mencionar que el diseño y formas de la carrocería le confieren un Coeficiente de resistencia al avance de Cx 0.38.

Además, a la par de su impactante imagen, Maserati subraya que cada forma, curva y línea impresa sobre su fisonomía cumple con una función aerodinámica y que gracias a ello la carga en ambos ejes es la ideal para conducir a alta velocidad sin comprometer la estabilidad. Un ejemplo de ello es el discreto alerón que se colocó al ras de la parte trasera.

Por ello Maserati deja en claro que el proyecto del MC20 pasó dos mil horas – hombre en el túnel del viento de la empresa Dallara y más de mil en simulaciones con el proceso CFD (Computational Fluid Dynamics). El desarrollo de la carrocería contempla que en el futuro a mediano plazo existan las versiones convertible y eléctrica.

Equilibrio en desempeño

Mecánicamente porta el motor Nettuno, una fuente de poder creada por completo por Maserati, y que desarrolla 621 hp y 538 lb-pie de par gracias a su arquitectura V6 de 3 litros potenciada por dos turbocompresores. Esta fuente de poder utiliza un sistema desarrollado para la Fórmula Uno que echa mano de una precámara de combustión de doble bujía que reduce el rango de giro del motor (rpm), y las emisiones de contaminantes y además mejora el consumo de combustible. La transmisión es de doble embrague con 8 velocidades.

 

marcos.martinez@eleconomista.mx

rrg