Esta nueva generación mantiene el más alto nivel de sofisticación y calidad de armado que han sido una constante de Acura a lo largo de su historia. Llega en un momento en el que los deportivos utilitarios se encuentran en el pico más alto de la demanda pero también a un segmento en el que no bastan los materiales más exclusivos. Cuenta mucho más el desempeño.

Afina la vista 

El salto generacional se dio, al menos a la vista, de una forma muy discreta sin sobresaltos en torno a sus formas o dimensiones. La corriente Precision Concept se encargó de dirigir los nuevos trazos, y aunque debas agudizar la mente para identificarlos, en conjunto modifican gratamente su imagen. En el frente intacto se encuentran la parrilla en forma de diamante y con su tramado tridimensional así como las unidades principales de iluminación a las que Acura denomina JewelEye

En donde se ve la renovación es en la facia pues se sustituyó la entrada de aire que iba de extremo a extremo por dos independientes, una en cada esquina. Por los costados se acentúan principalmente las salpicaderas mientras que en la trasera las luces fueron modificadas para extenderse hacia los lados mientras que la inclinación del medallón es más pronunciada. La constante es la aplicación de mayor cantidad de cromo y aluminio cepillado. 

Lenguaje propio 

Acura una vez más vuelve a plasmar su interpretación del lujo en uno de sus vehículos. Si hay un detalle que siempre me ha gustado de la marca es la comodidad que logra en las butacas. Esta vez no es la excepción. El tablero presume materiales de alto valor como la materia a poro abierto, el aluminio aplicado al volante, consola, tablero, puertas, y la piel que reviste diferentes zonas. Mantiene el sistema Shift by Touch para la transmisión, estrena el sistema de audio Elliot Scheiner ELS STUDIO 3D con 16 bocinas así como Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos. El tablero es digital mediante una pantalla de 12.3”. En la consola central existe una pantalla a color que muestra todos los sistemas con los que se puede interactuar como la navegación o la telefonía; se controla mediante un pad táctil al que es muy fácil adaptarse. La configuración interior es de 3 filas de asientos, la segunda puede regularse longitudinalmente mientras que la tercera, si bien puede ocultarse en el piso, ofrece espacio reducido para 2 adultos.

Cambio a fondo

Para considerarse un salto generacional debe existir una sustitución de la plataforma y en el caso del MDX así es. Acura declara que ahora cuenta con mayor rigidez torsional, la dirección es más rápida y la suspensión más cómoda. 

El motor pasó de contar con aspiración turbo a natural por lo que una vez más dentro del grupo japonés se recurre al V6 de 3.5 litros asociado a una caja automática de 10 cambios y con tracción total Super Handling All-Wheel Drive.

Ficha técnica – Acura MDX

  • Motor: V6, 3.5 l
  • Potencia: 290 hp
  • Torque: 267 lb-pie
  • Transmisión: Aut 10 vel.

marcos.martinez@eleconomista.mx