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Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia 2026: referentes mexicanas y los retos pendientes
Cada 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha que busca impulsar la igualdad de género en áreas científicas. En México, aunque hay avances, persisten brechas en ingenierías, matemáticas y tecnología, lo que mantiene el reto de lograr mayor participación femenina.

Ilustración EE: Juan Carlos Rodríguez
Cada 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una efeméride proclamada por la Asamblea General de la ONU para reconocer el papel clave de las mujeres en la comunidad científica y tecnológica, y para impulsar su acceso pleno y equitativo a estos campos.
La fecha busca reforzar la relación entre ciencia, política y sociedad para diseñar estrategias que mejoren el presente y el futuro de mujeres y niñas en áreas científicas, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.
La ONU, la UNESCO y ONU Mujeres encabezan esta conmemoración a nivel internacional, recordando que la igualdad de género no es sólo un derecho humano, sino una condición para aprovechar el potencial completo de la población.
México: avances con brechas persistentes
En el caso de México, el panorama refleja tanto avances como desafíos.
El informe “El papel de las mujeres en la ciencia y la tecnología en México 2025: en busca de la igualdad de género”, advierte que persisten brechas estructurales de género en el sistema científico.
Entre los principales hallazgos se señala que las mujeres siguen subrepresentadas en los niveles más altos del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, especialmente en áreas como ingenierías, física, matemáticas y desarrollo tecnológico.
Además, se reconoce que la falta de datos desagregados por sexo y género dificulta la evaluación de políticas públicas, mientras que las condiciones laborales y de corresponsabilidad (como sistemas de cuidado y flexibilidad) continúan siendo factores clave para la permanencia de mujeres en la ciencia.
El documento propone fortalecer la perspectiva de género en universidades, integrar el enfoque de género en la investigación y en la docencia, así como generar informes periódicos sobre la situación de las mujeres en la ciencia en el país, como parte de una hoja de ruta nacional hacia la igualdad sustantiva.
Referentes mexicanas que inspiran
La conmemoración también pone el foco en modelos a seguir y en el caso de México cuenta con científicas reconocidas internacionalmente, como la doctora Esperanza Martínez Romero, investigadora de la UNAM premiada por el uso de bacterias benéficas para el crecimiento de plantas; la doctora Sandra Pascoe Ortiz, creadora de materiales plásticos biodegradables; la doctora Eva Ramón Gallegos, pionera en terapias fotodinámicas contra el VPH; y Carmen Victoria Félix Chaidez, ingeniera vinculada a proyectos espaciales y a la NASA.
Sus trayectorias muestran el impacto de la participación femenina en la innovación, la salud, el medio ambiente y la exploración espacial.
Una deuda con las niñas
A nivel global, la ONU ha advertido que, pese al aumento de mujeres en educación superior, la brecha en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas sigue siendo profunda.
Los prejuicios y estereotipos de género continúan alejando a niñas y jóvenes de estas áreas, lo que limita su desarrollo profesional y la diversidad de soluciones científicas.
De ahí que el mensaje sea que, sin más mujeres en la ciencia, el desarrollo tecnológico y social seguirá diseñado desde una mirada parcial.
Garantizar que las niñas tengan acceso a educación científica, mentoría y entornos libres de discriminación es clave para construir un sistema de ciencia e innovación más justo, diverso y competitivo.



