El osito que da identidad a la marca Tous nació en 1985 durante un paseo en alguna calle de Italia, cuando la creativa y alma de Tous, Rosa María Oriol, esposa de Salvador Tous, continuador del negocio que fundó su padre —también Salvador Tous— en 1920, contempló la figura de un oso de peluche en el escaparate de una tienda, que en ese momento concibió como la representación misma de la ternura.

Rosa María regresó a su taller en Manresa, Barcelona, con la idea de que todo el mundo había tenido un oso de peluche y que más de una persona entendería el significado de esta nueva figura en su joyería que ya había trabajado con formas de flores y otros aspectos de la naturaleza.

Ahora esta marca española ha reportado un crecimiento dentro de México con un cierre en el 2018 de 85 tiendas y un aumento de 13.6% en sus ventas, y que para finalizar este año la cifra de sus establecimientos aumentará a 95.

Lina María Lopera, directora de Operaciones de Tous en México, confirma a este diario que trabajan en una nueva colección con un guiño hacia México, ya que el próximo año la firma cumplirá 20 años de introducción en el mercado mexicano donde ha tenido una expansión sin precedente y donde encontraron una fórmula de incursión y una respuesta de los clientes muy similar al que tuvieron en el mercado español.

Al día de hoy, México representa para la firma el segundo país con mayor facturación y donde se encuentran 85 de sus 700 tiendas en 38 ciudades del país, que presentaron 16% de crecimiento en ventas.

En los últimos tres años, Tous ha abierto en México 20 nuevas tiendas.

Una joya es para vivirla

Pero ¿por qué causa tanto furor esta marca del osito? Se lo preguntamos al consejero delegado de Tous a nivel global, Carlos Soler Duffo, y nos dijo que uno de los motivos por los que la firma en México ha sido tan exitosa es que ha logrado enraizar en el imaginario de sus clientes el lema y valor principal de la empresa: “Una joya es para vivirla”.

Lo que busca Tous en todos los lugares en los que se ha establecido es que los compradores inviertan en un accesorio que podrán usar sin límite de tiempo; un lujo asequible, éste es parte de su encanto.

“Buscamos democratizar el acceso a nuestros diseños y a nuestra joyería; las joyas son importantes para la gente, portar una joya habla un poco de quién eres y lo que quieres proyectar, te da un cierto sentido de identidad, por eso no somos como las marcas de extremo lujo que imponen un gusto, al contrario estamos en una búsqueda constante de lo que le gusta a la localidad, con ayuda de influencers y microinfluencers, y muchos de los diseños de Tous pueden ser configurados por los propios portadores”, explicó Soler Duffo, en charla con El Economista.

Le hacemos notar que los pueblos antiguos de México tenían una tradición muy rica y variada en la ornamentación. El uso de accesorios de oro, jade, jadeíta, turquesa, coral, concha y obsidiana que lucían en collares, diademas, narigueras, bezotes y orejeras eran distintivos de las élites en las sociedades mesoamericanas.

Soler Duffo reconoció que la joyería tiene cimientos desde las primeras civilizaciones pues, dijo, cumple un papel importante en el autorreconocimiento, la distinción de poder y la seguridad que imprime a la personalidad de quien la porta.

Industria Joyera en México

Actualmente, México se encuentra entre los 10 países productores de joyería más grandes en el mundo y, junto con Brasil, es el segundo productor más relevante de América.

Además, es el primer productor mundial de plata, con 31% de la elaboración mundial, equivalente a 6.116 toneladas del metal precioso en el 2018, según fuentes del The Silver Institute.

Jalisco concentra 70% de los talleres, fábricas y artesanos joyeros de México y el consumo nacional es liderado por las mujeres, que representan 70% del mercado total.

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