Los Soprano forever es el más reciente libro de Errata Naturae, editorial que cruza el gran charco entre los continentes. Es un libro de ensayos escritos por diversos autores que intentan tomarle el pulso a una de las series más emblemáticas de la historia reciente de la Televisión: Los Soprano.

Cuando hablamos de Televisión nos referimos no al aparato sino al género que se escribe con mayúscula, aquel situado a la altura de otros géneros de ficción como el teatro, el cine o la literatura, género televisivo que en los últimos años ha sido revitalizado por las propuestas de las grandes cadenas estadounidenses como Fox, Sony, HBO, que le han hecho el juego y a veces hasta la jugarreta al cine cuando todo mundo creía que la televisión entraba a una etapa de decadencia y que se retorcía cómodamente en pura banalidad. En México tenemos la suerte de que nos llega colateralmente porque siendo propuestas comerciales mantienen un peso que las coloca desde el lado ético en un punto en el que en antaño solo se situaba el pensamiento periférico.

El libro se compone de ocho ensayos escritos por Iván de los Ríos, Fernando Lafuente, Noël Carol, Peter Hare, Kevin Stoher, Fernando Castro Flórez y Rodrigo Fresán, quienes escriben sus textos desde diferentes ángulos, preocupaciones y capacidades. Por eso encontramos textos de alto rigor académico, junto a otros que tienen un tono más íntimo, y también aquellos que son más una disertación solipsista un tanto enredada.

Pese a esa disparidad el resultado es encomiable y divertido: es como ir a la mesa acompañado de Tony Soprano, incluso el libro se divide temáticamente como una carta restaurantera: Un gran vino, Selección de coctails, Nuestras cervezas de importación y Los mejores champagnes son los nombres de los apartados.

¿Y cómo sería ir a la mesa con Tony Soprano? En resumidas cuentas, de acuerdo con las tesis generales de los autores, sería como ir a la mesa con un hombre contradictorio, con preocupaciones e inseguridades, es decir, sería como ir a la mesa con cualquiera otro de nosotros, de tal manera que la reflexión más inmediata que se extrae de la figura de este personaje ya indeleble en la historia de la televisión, encarnado por el magno James Gandolfini, es que Tony es nuestro par en el nivel más profundo del término; en el reverso de esta mirada: todos somos Tony Soprano.

Dice Iván de los Ríos en el libro: Los Soprano es una serie excelente porque está a la altura del desencanto: desencanto histórico, literario y cinematográfico de un enorme mafioso que deja de perfilarse como dimensión fronteriza, sagrada y romántica para mostrarse en toda su crudeza como parte integrante de un universo regido por la ley de la oferta y la demanda .

Una serie como Los Soprano que comenzó jugando con los clichés del gángster para poco a poco ir ganando en complejidad hasta destruirlos, también exige un espectador a la altura: un buen principio es reflexionar sobre los contenidos inteligentes que se pueden extraer de la caja idiota. Tal vez así la idiotez a que nos conduce el juego acelerado de la realidad pueda ser superada desde el centro mismo donde se genera también la gran estupidez de las masas.

Los Soprano Forever

Autor: V.V.A.A.

Editorial: Errata Naturae

[email protected]