(Primera parte)

Una vez que se ha comprobado que el año nuevo puede tenerse en pie y dar unos pasitos y llega el momento para el estreno de series televisivas. Aquellas que vieron sus primeros minutos al aire en el otoño estadounidense, y aquellas que vuelven del descanso invernal. Esas que han entendido que en el mundo globalizado de la tele satelital e Internet no hay razón para retrasar los tiempos de programación como si todavía se subieran los casetes con cinta en una nao dispuesta a cruzar el mar con novedades del viejo mundo. En esta primera entrega, los estrenos.

AXN presenta Intelligence, el más reciente vehículo de Josh Holloway (¿Quién? Piensa en Sawyer de Lost). El protagonista es Gabriel, un espía con un chip en el cerebro capaz de conectarse vía wi-fi y bluetooth a las redes y extrapolar información sobre cada persona que se cruza en su camino. Ahorrándose el cuarto de analistas y hackers malcarados y traicioneros de 24. La premisa podría haber resultado interesante hace un lustro. Hoy, pensar en un chip de esta naturaleza, por más que nos vendan que es tecnología de punta, nos remite al momento en que sus jefes le presentarán, dos semanas más tarde, a Gabriel 2.0 con mejor tecnología, el doble de velocidad y capacidad de conexión 4G y fundas de colores. Para una serie con ese título, le falta precisamente lo que pregona.

Movie City es el sitio oficial de Starz para estrenar en Latinoamérica. Después del éxito de sus series eróticas y sangrientas sobre gladiadores, decidieron abordar otro momento histórico de fiesta de disfraces: los piratas. El productor detrás es Michael Bay, lo cual no aporta ni prestigio ni la expectativa de que encontraremos una calidad aceptable. Black Sails empieza a bordo de un barco y minutos después toma tierra cuando los piratas del capitán Flint llegan a una isla del Caribe controlada por malhechores y sin gobierno, algo así como Michoacán en el siglo XVII. Ahí transcurren los próximos tres episodios. La receta de erotismo light, intrigas palaciegas y músculos aceitados con fondos de salvapantallas de Windows 95 funcionó con los gladiadores por la novedad; con la bandera de calaveras empieza a naufragar.

Resulta que los barcos piratas se gobiernan en una democracia pura y directa de corsarios, garroteros y hasta el cocinero, para la cual los capitanes deben hacer campaña todo el tiempo, comprar votos, aplicar coerción, etcétera. Flint se las ve con un motín cada capítulo mientras en su tiempo libre busca un galeón cargado de tesoros, o más bien, al tipo que se robó la hoja de papel que habla del galeón lleno de tesoros (se vale bostezar). Black Sails tiene un par de aciertos de casting y se toma su tiempo para alimentar la tensión, ya veremos si la tripulación da con el tesoro enterrado.

BBC estrena (por fin), Orphan Black, serie canadiense producida para la BBC. En un inicio sorpresivo, Sarah (la sensacional Tatiana Maslany), regresa a la ciudad buscando a su hija pequeña cuando se topa con una mujer (también Maslany) en un andén del metro. Es como verse al espejo, la mujer tiene su mismo rostro. Apenas absorbe el shock cuando esta salta a las vías frente al tren. En un arrebato Sarah decide hacerse pasar por ella, sin saber que la mujer se llama Alison y es detective de homicidios. El misterio se complica cuando se encuentra con más mujeres idénticas. Inteligente, profunda, divertida y terriblemente inquietante, Orphan Black aborda el tema de la oveja Dolly pero con seres humanos y nos invita a preguntarnos sobre la identidad mientas salta géneros: del policíaco a la ciencia ficción, del romance a la teoría de conspiración, siempre dejándonos hambrientos de más. El mejor estreno en TV en lo que va del año.