El pasado martes se conmemoró en España el primer aniversario del movimiento del 15M, aquí hablamos sobre el balance y perdurabilidad que tiene el movimiento de los Indignados españoles, en el que se han involucrado no solamente los jóvenes, sino parcelas importantes de la sociedad. Asimismo, hace un par de semanas, en El Economista presentamos una serie de entrevistas a intelectuales reconocidos en las que nos hablan sobre la posibilidad de que en México pudiera gestarse un movimiento de envergadura semejante a las rebeliones organizadas del mundo árabe, España o Chile. La respuesta unánime de los intelectuales fue que no se mira en el horizonte cercano ni lejano un escenario como ése.

Con el mismo interés, unos días después de las concentraciones españolas nos acercamos a un joven investigador mexicano que ha seguido de cerca diversos movimientos como activista social, participando en apoyo a procesos de paz como intermediario entre las partes y el gobierno.

César Enrique Pineda es un joven Maestro en Estudios Latinoamericanos, él nos comparte su opinión al respecto de la influencia o repercusión que tiene el 15M en movilizaciones mexicanas.

El 15M español o la spanish revolution, así como la rebelión griega, son un mensaje a ciertos sectores que se identifican con el fuerte discurso antipartido, crítico de la democracia liberal, que empujan los jóvenes españoles. En México, como hace un año, pequeños grupos de jóvenes, especialmente en el DF, se sintieron identificados con el discurso de la indignación propio de las asambleas multitudinarias de La Puerta del Sol .

Si bien este diagnóstico preliminar es halagüeño, César Pineda mira en el escenario futuro cambios radicales si el PRI gana la Presidencia de la República: Al parecer en México el ciclo de protestas ascendentes ha tenido en los últimos seis años un repliegue importante, por lo que –aunque podrían sorprendernos- no se esperan grandes movilizaciones indignadas.

Sin embargo, una vez que pase el proceso electoral, existen algunas posibilidades de que este ciclo de protestas y movilizaciones se reactive.

Porque ahora, de ganar el PRI -como parece que ocurrirá-, muchos movimientos sociales quedarán de nuevo frente a frente a su enemigo histórico. Si a eso se le añade ciertas condiciones, las movilizaciones comenzarán a reactivarse. Ahí se verá la influencia de la spanish revolution, ya que muchos sectores, especialmente juveniles, miran con atención tanto el discurso como las formas organizativas de un innovador movimiento como el del 15M , dijo.

Los movimientos sociales y los sectores que ahora reciben la influencia del discurso de los Indignados y de otras rebeliones sociales en el mundo estarán en una difícil situación que los regresará a la década de los 90, cuando enfrentados al régimen del Partido Revolucionario Institucional convergieron en su demanda de democratización. Si bien puede considerarse al 15M como un movimiento antineoliberal, el movimiento español hace una crítica a la insuficiencia de la democracia representativa liberal, por lo que su propuesta y visión han trascendido fronteras, ya que la crisis general de credibilidad frente a la clase política, los partidos y los sistemas democráticos es extensiva al menos a todo Occidente , indicó.

[email protected]