Le escribimos para expresar nuestra preocupación sobre los próximos Juegos Olímpicos y ?Paralímpicos de Río de Janeiro. La declaración de la OMS sobre el zika como una ‘emergencia de salud pública de importancia internacional’, junto con los nuevos hallazgos científicos, pone de relieve la gravedad de ese problema. Llamamos a los Juegos de Río 2016 para que se pospongan y/o sean movidos a otro lugar, pero no cancelados en el nombre de la salud mundial , así comienza la carta que 150 doctores, científicos y expertos en bioética enviaron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a principios de junio expresando su inquietud al respecto.

Aseguraban que ningún atleta debería tener que elegir entre la enfermedad o participar en una competencia para la que ha entrenado durante toda su vida.

La carta agrega que no es ético correr un riesgo de esa naturaleza si los juegos se pueden retrasar o cambiar de sede.

Algunos deportistas como la tenista Serena Williams, la futbolista Hope Solo, el jugador de baloncesto Carmelo Anthony y el golfista Marc Leishman han demostrado su preocupación para asistir a la justa deportiva que inicia el 5 de agosto.

Recordemos que Brasil ha sido el país más afectado por el virus del Zika y que durante tres semanas acogerá los Juegos Olímpicos; sin embargo, epidemiólogos aseguran que el riesgo de transmisión por mosquitos será bajo, en primera instancia, porque tendrán lugar durante el invierno brasileño y las temperaturas son más bajas. Además, aseguran que sólo uno de cada 100 mosquitos está infectado.

Según el cálculo de la Universidad de São Paolo, a través de un estudio publicado en abril en la revista Epidemiology & Infection, se estima que no más de 16 personas se infectarán por picadura de mosquito.

Para estimar el número de mosquitos se aplicó un modelo matemático desarrollado previamente para describir la dinámica de transmisión del dengue, con datos tomados del año de mayor brote, el 2008; el cálculo, no definitivo, es una estimación científica para el turista que acudirá en estas fechas.

Antoni Trilla, investigador de ISGlobal, explicó a la agencia Sinc que a pesar de la preocupación los atletas tienen una probabilidad 1,000 veces mayor de ganar una medalla que de ser picados por un mosquito transmisor del virus del Zika. Dijo que más de medio millón de personas acudirán a esta cita, lo que representa menos de 1% del total de viajes a zonas afectadas por el virus en todo el mundo.

Esto se agrega a otro grupo de investigación del mismo centro que publicó en The Lancet y que hace otro análisis de riesgo que suma cinco casos más a los posibles infectados. En este caso, ?Eduardo Massad, líder de la evaluación, agregó que el riesgo de infección por virus del Zika es 15 veces menor que por el dengue .

Recordemos que una situación similar se vivió por la Copa Mundial de Futbol con el dengue. En aquella ocasión Massad calculó que el riesgo de infección era mucho mayor (entre tres y 59 casos por 600,000 visitantes), pero al final se registraron tres casos entre los turistas que acudieron al evento.

Las recomendaciones

Los epidemiólogos calculan que sólo una de cada cuatro o cinco personas infectadas presentará síntomas, todos ellos leves y de duración limitada. Entre los más habituales están los sarpullidos, la fiebre, el dolor articular y el cansancio durante unos cinco días y agregaron que la frecuencia de la complicación es muy baja.

Ésta es la información que se ha presentado y hasta el momento no hay ningún informe o comunicado que indique la cancelación del magno evento, mientras tanto, lo que sí hay que mencionar es que, según los expertos, cualquiera que visite un país tropical debería pasar por un servicio de atención al viajero internacional entre cuatro y ocho semanas antes de partir.

Además, en el caso de Brasil se recomienda la vacuna contra la hepatitis A y debe comprobar la vacunación sistemática de difteria, tos ferina, tétanos, polio, paperas y en especial sarampión y rubeola, para evitar la importación de casos a Brasil, donde se han eliminado la trasmisión de las dos últimas.

Otras recomendaciones son cubrir la mayor parte del cuerpo con prendas de manga larga y calzado cerrado, utilizar repelente de mosquitos con 20% de DEET como mínimo, hasta dos semanas después del regreso; dormir en habitaciones con ventanas cerradas, aire acondicionado o mosquiteras preferiblemente impregnadas en insecticida y usar preservativos.

Los expertos aconsejan que durante las ocho semanas posteriores al viaje los hombres que no hayan presentado síntomas se abstengan de tener relaciones sexuales o usen el preservativo, y hasta seis meses si han tenido señales de infección, a pesar de que la transmisión sexual del virus sea muy poco frecuente y aún se esté investigando.

La OMS considera que las mujeres embarazadas se encuentran en situación de riesgo especial y recomienda evitar viajar a zonas con transmisión activa del virus.

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