Por fin se conjuró la huelga en el Teatro del Liceu de Barcelona que amenazaba con reventar la temporada de la ópera La Bohemia, de Giacomo Puccini, programada para comenzar el 27 de febrero y terminar el 19 de marzo del presente; obra que lleva en los papeles principales al tenor mexicano Ramón Vargas y a la soprano guipuzcoana Ainhoa Arteta.

Afortunadamente, el miércoles 22 al mediodía, las partes en conflicto llegaron a un acuerdo y de este modo quedó anulado el estallamiento de huelga que afectaría las 19 funciones programadas, mismas que ya habían agotado el boletaje correspondiente.

Ramón Vargas, preocupado por esta situación, días antes había declarado a la prensa española que en estos tiempos el mundo sufre problemas económicos, pero que por ejemplo la Scala no ha cerrado y recalcó que en estas crisis la motivación del artista es mayor.

Durante varios días se dio una angustiante estira y afloja en las negociaciones entre la empresa del Teatro del Liceu y la comisión (sindicato).

Las discusiones se dieron en torno a la aplicación del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que implicaba el recurso de cierre por dos meses del recinto barcelonés (marzo y julio), presentado por la empresa del Liceu con el propósito de ahorrar 3.7 millones de euros y no cerrar con déficit las cuentas de 2012.

La Bohemia, con dirección de escena de Giancarlo del Monaco y dirección musical de Víctor Pablo Pérez, se presentará con cuatro repartos de cantantes que se alternarán en las funciones, entre los que también figuran las sopranos Fiorenza Cedolins y Angela Georghiu, y el tenor Roberto Aronica.

Para evitar un desenlace trágico, los representantes de los trabajadores habían ofrecido a la empresa no cobrar una paga extra e incluso permitir la rebaja de su sueldo por un monto de 1.5 millones de euros.

Por último, lo que sigue pendiente es la posible reprogramación de espectáculos que ya se habían cancelado, como las funciones del Ballet de Montecarlo.

BVC