Comer mucho más rápido de lo normal, consumir alimentos hasta sentirse desagradablemente lleno, ingerir grandes cantidades de alimentos cuando no se siente hambre físicamente, comer en solitario por vergüenza a las cantidades, después del alimento sentirse a disgusto con uno mismo, deprimido o muy avergonzado; si tres o más de estos hechos son parte de su día a día, podría estar frente a un Trastorno por Atracón (TA).