A reserva de que el Programa Especial de Cultura y Arte 2013-2018 se publique en fecha próxima, Rafael Tovar y de Teresa y el presidente Enrique Peña Nieto dieron a conocer el viernes, en la celebración de los 25 años del Conaculta, los cinco ejes en que se basará la política cultural de México.

Más allá del discurso triunfalista y celebratorio por el cumpleaños del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes e independientemente de la virulencia contra el panismo y la tibieza con el actual gobierno del discurso de Hugo Gutiérrez Vega (el intelectual estelar de la ceremonia hecha en el Museo de Antropología), lo cierto es que los cinco ejes están fundamentados en el reconocimiento de la importancia económica y social de la cultura.

PIRECUA, DANZÓN Y CUMBIA

La primera estrategia consiste en dar una perspectiva de equidad e inclusión social a la acción cultural en su conjunto , dijo Tovar sobre la protagonista de la ceremonia.

Y es que los más calurosos aplausos no fueron para los discursos de los funcionarios, sino a las interpretaciones del coro infantil y la orquesta juvenil que fueron como muestra del programa Música en Armonía, que desde hace meses apoya a coros y agrupaciones musicales comunitarias, en especial a las que se encuentran en zonas marginadas y conflictivas.

La pirecua tradicional y las composiciones de Arturo Márquez Danzón No. 2 y la cumbia sinfónica Alas a Malala, muy bien tocadas, a pesar de algunos problemas de afinación en la primera, le llegaron al público asistente, conformado por una significativa porción de la comunidad cultural.

Peña Nieto espera hacer de la cultura un medio para la cohesión, la inclusión y la prevención social de la violencia y comentó los grandes resultados del programa Cultura para la Armonía.

Por sus buenos resultados hoy quiero instruir al Presidente del Conaculta para que este esfuerzo se instrumente de inmediato en el estado de Michoacán, una entidad donde estamos sumando esfuerzos para la integración del tejido social .

La tercera estrategia está relacionada con ésta, pues es promover el acceso universal a la cultura y al uso de los medios digitales.

UN 3.8% DEL PIB, LA APORTACIÓN

Con base en el dato preliminar, tomado de la Cuenta Satélite de Cultura que el INEGI presentará este martes 21, de que la cultura en México aporta 3.8% del Producto Interno Bruto (PIB), Rafael Tovar y de Teresa destacó a las industrias culturales (así se les llama, aunque en México son, en general, pequeñas y medianas empresas lejanas a la constitución de una industria) como elementos constitutivos de carácter intersectorial que promueven los contenidos de valor social, innovación y calidad de los productos culturales.

Ésta, la cuarta estrategia, ya se ve reflejada, por ejemplo, en las convocatorias del 2014 del Instituto Nacional del Emprendedor.

La segunda estrategia está también relacionada con la economía, pues consiste en no generar más infraestructura cultural (la mexicana es la más grande de América Latina), sino en aprovechar mejor la que ya se tiene. Cabe mencionar que este tipo de decisiones es raro en la política, donde se prefiere invertir en cosas que se vean y luzcan y no en beneficios intangibles.

HACIA EL MUNDO Y EL FUTURO

La quinta estrategia es la promoción de la cultura mexicana en el extranjero, rubro en que las notables cifras del 2013 se ven un tanto opacadas por el hecho de que siguen siendo, en abrumadora mayoría, el pasado prehispánico y los artistas de mediados del siglo XX (sí, Kahlo y Rivera) nuestras únicas caras ante el mundo.

Confiemos en que los resultados de las políticas tendientes a democratizar la cultura logren también modernizarla y que pronto sean los egresados de la inclusión social y las empresas culturales quienes den la cara por México.

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