Analizar temas como inclusión, salud, bienestar, pobreza, atención a grupos vulnerables, evaluación de tecnologías y estudios clínicos, economía local y nacional, condiciones y degradación del medio ambiente, flujos migratorios, localización de fosas clandestinas, entre otros, será uno de los propósitos fundamentales del Social Data IBERO, consorcio de ciencia de datos que fue presentado de manera virtual en la Universidad Iberoamericana.

Graciela Teruel, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (Equide) y moderadora de la presentación, afirmó que acorde a su sentido humanista, la postura de la IBERO ante la ciencia de datos es que, al igual que todas las tendencias tecnológicas, debe estar centrada en el ser humano y su entorno, en  priorizar los beneficios de la ciencia de datos para la sociedad, favoreciendo los temas con impacto social e incidencia, en apoyo a las personas y grupos en situación de vulnerabilidad, con énfasis en la preservación del medio ambiente sustentable.

Por su parte, el rector de la IBERO, Saúl Cuautle Quechol, resaltó la importancia que tendrá la construcción de este proyecto para la formación de las alumnas y los alumnos que “van generando esas nuevas estructuras que ayuden a vivir bien y felices”.

En su intervención, Sylvia Schmelkes, vicerrectora académica de la IBERO, reconoció que todas las personas involucradas en el proyecto están buscando poner la ciencia de datos al servicio de la misión de la universidad: la solución de problemas sociales que aquejan a la sociedad sobre todo a las minorías que están en desventaja y que cuidan la casa común.

Destacó, especialmente, el hecho de que se trata de un esfuerzo interdepartamental y que eso ya lo hace inter y transdisciplinario, ya que están representadas varias perspectivas no solamente de las ciencias duras sino también de las humanidades y de las ciencias sociales.

Marisol Silva, directora de la División de Investigación y Posgrado, se refirió a que la actual coyuntura es una buena época para la universidad, pese a las adversidades y amenazas externas, pues “nos parece muy importante el ejemplo que va a dar este proyecto a toda la IBERO y a nuestras universidades hermanas al trabajar de manera colegiada con todos los talentos que tenemos para resolver los grandes problemas de la sociedad. Además, seguramente, vamos a lograr vincular investigación y docencia, ese círculo virtuoso que tanto nos empeñamos en tener”.

Al tiempo de reconocer la vocación de compromiso social de la IBERO, Alejandro Frank, director del Centro de Ciencias de la Complejidad de la UNAM, y una de las personalidades invitadas a presentar el Social Data IBERO, afirmó que este proyecto es un paso más en esa dirección porque la ciencia humanista, enfocada en los más necesitados, es la esperanza que tenemos en la humanidad para resolver los problemas urgentes de la sociedad.

Durante su participación, manifestó su solidaridad y protesta por lo acontecido con el Sistema Nacional de Investigadores. “Me parece una visión muy miope el no buscar una alianza entre todos los sectores. Mis respetos a las universidades privadas que están haciendo un esfuerzo enorme por participar en la investigación científica y en la solución de problemas”.

También invitada a presentar el proyecto, Rossana Reguillo, directora de Signa Lab del ITESO, resaltó la espontaneidad con la que se está planteando el vínculo con la sociedad por estar en un momento en el cual la ciencia es fundamental, pero al mismo tiempo está siendo eliminada de los circuitos donde se toman decisiones importantes.

“El desafío de tener un centro de este calibre (Social Data IBERO) es generar los resultados que a la sociedad en este momento de pandemia, de crisis, de polarización política le urgen”.

Tanto Frank como Reguillo dejaron abierta la posibilidad para hacer una alianza estratégica entre Social Data IBERO con el Centro de Ciencias de la Complejidad de la UNAM y Signa Lab del ITESO.

Édgar Loyola, director del Departamento de Estudios en Ingeniería para la Innovación, explicó que la ciencia de datos conlleva el proceso de convertir datos en información, conocimiento y, finalmente, inteligencia, y que ésta se refleja en la definición de estrategias y actividades para la implementación de las mismas, con el fin de atender necesidades y problemáticas complejas, urgentes y críticas.

Isidro Soloaga, del Departamento de Economía, detalló que la idea de las clínicas que se ofrecerán desde Social Data IBERO es que las alumnas o alumnos, investigadores en general, se acerquen con un tema de tesis que están haciendo o un proyecto de investigación y que haya un asesoramiento directo de los profesionales que recomendarán o señalarán detalles importantes.

Finalmente, José Antonio Morfín, director de la División de Ciencia, Arte y Tecnología, en representación de Alma Polo y de Javier Cuesta, así como de algunos departamentos académicos, recordó que Social Data IBERO inició en el otoño de 2017; tuvo su primera reunión en febrero de 2018 y hoy llega a un punto muy importante al ser ya su presentación oficial.