No quieren decir una fecha exacta, pera es un hecho que la gran editorial mexicana con más de 100 años de existencia está a punto de sacar su enorme catálogo en formato electrónico.

Ésa es la buena noticia. La mala, aunque no muy duradera, es que si usted va a una librería o espera bajar algún libro, digamos Los tigres de la Malasia de Emilio Salgari de la colección Sepan cuántos, aún no lo va a poder hacer. Ni siquiera en iPorrúa (donde más bien se pueden encontrar productos de Apple).

Los libros de la editorial mexicana, la única otra grande que, junto con el Fondo de Cultura Económica, hace competencia a las transnacionales españolas, saldrán en versiones para iPad gracias a un acuerdo con Apple, y serán sólo para estudiantes de las principales universidades del país , comenta Georgina Abud gerente de Mercadotecnia de la editorial.

Hasta el momento la división digital de Porrúa está dedicada, casi por completo, a la captura digital de los títulos del catálogo. El casi es porque Porrúa ofrece servicios de digitalización a diversos particulares y a museos y bibliotecas.

Tenemos el sistema para capturar con todo detalle un mapa, por ejemplo, que además cuida que no se dañe el original , informa Maricruz Arrate, gerente de Digitalización.

GRUPOS DE LECTURA

La propuesta de Porrúa no es hacer libros digitales y ya. Dado que están dirigidos a estudiantes, el software de estos libros incluye, además del texto y el índice activo, la posibilidad de compartir comentarios, notas y subrayados, indica Maricruz Arrate.

Esta posibilidad de formar grupos de lectura, que en la primera etapa sería entre compañeros de aula, se planea extender hacia los lectores en general, cuando llegue el momento.

Queremos ayudar a que la lectura sea, para quien lo quiera, un proceso más activo y social , explica Arrate. Porrúa tiene, por larga tradición, un interés especial (y un amplio catálogo) en los libros de derecho e historia. Pero en esta etapa están poniendo atención hacia la producción de otros libros, además de los que ya tienen, los textos científicos, por ejemplo.

Además del proceso mismo de digitalización, temas prácticos como la protección de los derechos de los autores contra copias ilegales ( es algo que es fundamental para nosotros ) o las formas de comercializar los libros y sus precios ( depende de si el iPad es de la universidad o del estudiante, de si se va a quedar el libro o si lo usará sólo para la clase) tienen ocupada a la división digital de la editorial, pero tiene la mira puesta más lejos.

Arrate comenta que la digitalización del catálogo y la entrada a las universidades es para ellos el inicio de una nueva época en la industria editorial. Como puedes hacer copias y libros según la demanda, además de que cuidas la ecología y evitas el gastadero y almacenamiento de papel, puedes hacer títulos que a lo mejor sólo van a querer 100 expertos en el mundo, en papel tal vez el libro no saldría, pero en digital lo puedes hacer y lograr que esos expertos lo tengan.

O piensa en las bibliotecas, suponer que cada ciudad y cada pueblo de México tengan al menos una buena biblioteca, con un acervo respetable, puede parecer ingenuo o imposible si piensas en papel, pero en digital es muy posible que lo logres , concluye.

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