PRIMERA ESCENA: SCOTTY J

Scotty, un jovencito de cabello largo y rojo está recostado sobre el cofre de un automóvil deportivo. Lleva puesta una chamarra rojo brillante, los brazos cruzados y mirada de satisfacción que apenas disimula su ansiedad.

Aquí, aquí, aquí Eddie se acerca con las manos sobre los ojos.

¡Mira esto! orgulloso.

Eddie admira el auto:

¡Es genial!

¡Sí! ¿Quieres subir?

¿Cuándo lo conseguiste?

Ayer, de hecho apenas lo mandé pintar, así que puede que esté un poco pegajoso.

Eddie mira por la ventanilla.

Es genial.

¿Quieres ir a dar la vuelta?

Scotty da un paso al frente, abraza a Eddie e intenta besarlo. Eddie lo empuja con fuerza.

Lo siento Dirk.

¿Qué demonios te pasa? ¿Por qué hiciste eso Scotty?

Scotty abre los brazos, apenado.

Me miras a veces…¿quería saber si te gustaba?

Sí, me caes bien Scotty…

¿Puedo besarte?

Scotty…

Por favor…¿puedo besarte en la boca?

¡No!

Por favor, déjame besarte.

Eddie toma rumbo a la casa.

Lo siento, no quise agarrarte así, asustarte o lo que sea…¿quieres besarme?

Scotty, ¿qué te pasa?

Se me olvida… estoy borracho, algo me pasa en la cabeza, estoy pasadísimo, estoy loco ahora, estoy realmente loco.

¿Quieres regresar a la casa?

¿Te gusta mi auto?

Sí, claro.

Quería estar seguro que pensabas que era genial, si no, para devolverlo.

Oh, está bien Scotty.

Feliz Año Nuevo lo abraza te quiero.

También te quiero Scotty, volvamos a la casa, ¿okey?

Eddie se va, Scotty sube al auto y se pone a llorar.

Idiota. Jodido Idiota. Soy un idiota.

SEGUNDA ESCENA: ANDY

Andy se viste de pie junto a la cama. Recostada y desnuda entre sábanas revueltas, Gina lo mira con ceño fruncido y empieza a ponerse una camiseta. Andy amarra con cuidado el cordón de la bata y se recuesta sobre la cama. Cruza las piernas, descansa los brazos sobre su vientre, relajado.

Perdona se disculpa , yo no fui, cariño.

Mira a Gina y le sonríe, radiante. Ella le devuelve la mirada.

¿Qué estás pensando, qué estás pensando, qué estás pensando?

No preguntes, no digas.

Ella hace un puchero.

Sólo quiero verte ahí dice Andy Brasil es un buen lugar para estar. ¿Okey?

Gina asiente. Le besa la mano.

¿Qué lenguaje hablan ahí? -susurra Gina.

Portugués sonríe él.

Yo hablo un poco de español.

Andy suela una carcajada. Se cubre los ojos con la mano.

Lo siento querida, no es el mismo idioma.

Sí lo es.

Andy se pone en guardia, ríe. Ella se enoja. Forcejean bromeando.

No lo es.

Sí…

No…shhh…¿cómo se llama? la besa.

Me llamo…Gina susurra ella en español y devuelve el beso.

TERCERA ESCENA: LESTER

Tarde por la noche, Lester está sentado en el suelo de la sala de su departamento. A su izquierda, una pila de discos de acetato. Conversa por teléfono con William.

¿Te hiciste amigo de ellos? ¿Ves? La amistad es el alcohol que te dan, quieren que te embriagues y sientas que perteneces.

La voz de William se escucha apagada. Distorsionada por la distancia.

Bueno…fue divertido.

Porque te hacen sentir que eres genial. Y vamos, yo te conozco, no eres genial.

Lo sé, aún cuando empezaba a pensar que lo era, sabía que no.

No somos geniales y nunca lo seremos. Las mujeres siempre serán un problema para nosotros. La mayoría del mejor arte del mundo es sobre ese mismo tema. La gente bonita es blanda. Su arte nunca perdura. Sí, se quedan con las chicas, pero somos más inteligentes.

Sí, puedo ver eso ahora.

De eso se trata el gran arte. Culpa, añoranza, amor disfrazado de sexo, sexo disfrazado de amor. Seamos honestos, nos llevan ventaja desde el inicio.

Qué bueno que te encontré en casa.

Siempre estoy en casa, no soy genial.

Yo tampoco.

Estás haciendo las cosas bien. La única moneda que vale en este mundo quebrado es lo que compartes con alguien cuando no eres genial. Si quieres mi consejo, y sé que piensas que son tus amigos, pero si quieres ser amigo real de ellos, sé honesto. Y no tengas piedad.

CUARTA ESCENA: DEAN

La telefonista mira la tele, mientras hojea una revista. Está aburrida. El teléfono suena.

Hola, soy Janice, la operadora, ¿con quién tengo el gusto?

Bueno. Soy Barry Egan. Hablaste conmigo. ¿Recuerdas?

Barry da zancadas de un lado a otro de su oficina. Está furioso. Casi grita. La voz se le descompone de furia.

No.

¡Me llamaste!

No cariño, no te recuerdo.

Déjate de pendejadas, dijiste que te llamabas Georgia, dijiste que nuestra conversación era confidencial, y confié en ti. Y entonces me llamas y me pides dinero. ¿Estoy en lo cierto?

Señor…

Pon a tu supervisor en la línea, o al dueño…lo quiero en el teléfono, ¿me escuchas? grita.

Me permite un segundo por favor… la telefonista marca en otra extensión. Contesta Dean en el piso de ventas de una tienda de muebles de oferta.

Hablas con Dean.

Soy yo…este tipo Barry Egan habla desde Los Ángeles, está diciéndome de cosas, que quiere hablar con un supervisor.

¿Qué le dijiste?

Nada.

Pásamelo.

Es grave, te digo que…

Cállate.

Barry sigue caminando furioso, mientras espera.

Okey sexy, voy a comunicarte con mi supervisor.

Estás en problemas, cariño.

¿Quién habla? Una voz tranquila, casi cordial.

Hola señor, me llamo Barry Egan, llamé a su servicio la otra noche…

¿Por qué no te calmas y callas de una puta vez?

¿Qué…?

Te dije que te calmaras y callaras de una puta vez. ¿Tienes algún problema?

Si me dejara explicar, una de sus empleadas…la chica con la que estaba hablando, me ha estado amenazando, y cuatro tipos rubios me acaban de atacar, y destruyeron mi auto, lastimaron a mi chica…

Dean es ira contenida. Manotea, respira hondo.

Mira, ve y jódete. Esa mierda no tiene nada que ver conmigo. Manejo un negocio legítimo aquí.

Escúcheme…¿cuál es su nombre señor? ¡Respóndame!

¿Cuál es tu nombre, ojete?

Soy Barry Egan

¿Y yo cómo sé? Puedes ser cualquiera.

No tiene ningún derecho en abusar la confianza de la gente.

¡Cállate! ¡Cállate de una puta vez! ¡Cállate! ¡Cállate! ¡Cállate! ¡Cállate! ¡Cállate!

…

¡Cállate!

…

Ahora: ¿me estás amenazando pendejo?

Jódete.

Dean respira hondo.

Carajo. ¿Dijiste que me jodiera?

Sí, lo hice.

Eso no estuvo bien. ¡Estás muerto! cuelga el teléfono.

ESCENA FINAL: PHILIP

Un baño. Un hombre tirado en el piso, lleva camiseta de algodón y boxers. No se mueve. Tiene una jeringa clavada en el brazo izquierdo. Dos policías examinan el cuerpo. En el basurero, cinco sobres de heroína vacíos con sellos del as de espadas y corazones. El departamento 4-D en Greenwich Village, lleno de fotografías del actor con sus hijos. Tres hijos pequeños que lo esperan en el parque con su mamá.

El final absurdo.

(Scotty J: Boogie Nights, Andy: Before the devil know’s you’re dead, Lester: Almost Famous, Dean: Punch Drunk Love)