En el mundo del espectáculo, un formato sumamente probado como exitoso es el de los concursos a ser el mejor en algo. Desde hace años, el Festival de la Canción OTI, La Academia, Britain’s Got Talent, Bailando por un sueño y toda la saga actual de programas de concursos de comida, arquitectura, decoración, restauración de autos, etcétera, han resultado de enorme interés para las audiencias televisivas en el mundo.

Siguiendo con esta misma fórmula, en marzo del 2011, Televisa lanzó un nuevo producto que ha resultado de gran éxito: Pequeños gigantes. Producido por el dúo compuesto por los hermanos Rubén y Santiago Galindo, como su nombre hace referencia, el programa es un reto o un concurso para niños de entre cuatro y 12 años. Para la transmisión del programa, se eligen a cinco equipos o pandillas que cuentan con cuatro o cinco tutores para que los guíen o coacheen durante su permanencia en el programa y como es costumbre al cabo de varias semanas de pruebas saldrá una pandilla ganadora.

Lo interesante a destacar del programa es que estamos hablando de una producción totalmente mexicana, original de Televisa y a la fecha se ha vendido y adaptado exitosamente a países como Costa Rica, Panamá, Ecuador, España, Polonia, Ucrania, Perú, Paraguay, Chile y Vietnam, en donde se acaba de lanzar el pasado domingo 1 de noviembre. Asimismo, la versión mexicana se ha transmitido a través de Univisión en Estados Unidos para el público de habla hispana. Por el momento se tiene ya también previsto que en el 2016 se produzca la versión italiana.

Algunos ejemplos del éxito en otros países son los siguientes:

  • En España, Pequeños gigantes se colocó como líder absoluto de audiencia durante su noche de estreno por Telecinco en el prime time de la televisión española, al ser visto por 25.1% de la audiencia, 3 millones 312,000 personas. Con esas cifras, el exitoso talent show infantil logró duplicar la audiencia de Antena 3, que sólo alcanzó 12% de la audiencia televisiva en ese mismo horario. Dado su gran éxito, en España ya inició la segunda temporada el pasado 2 de noviembre.
  • En Polonia, Pequeños gigantes fue un éxito rotundo en el canal TVN. Mali Giganci, título de la adaptación polaca, supera semana tras semana al show de su principal competidor, Polsat, encabezando las audiencias.
  • La adaptación portuguesa del formato original de Televisa Pequeños gigantes se colocó como líder de audiencia en su estreno por TVI, con un 36.4 de share y dobla a su principal competidor, la cadena SIC, que obtuvo 15.3% de share con la final del talent show Pop Idol. Pequeños Gigantes logró convertirse en el programa más visto del prime time en Portugal y superó con 7.6 puntos de share al programa emitido en la misma franja horaria el domingo anterior.
  • La adaptación ucraniana de Pequeños gigantes se ubicó como líder del prime time en su estreno por la cadena 1PLUS1, con 17.9% de share (6.2% rating), prácticamente el doble de la media de la cadena.
  • En EU, Pequeños gigantes llevó a Univision a posicionarse por encima de Fox y ABC con más de 3 millones de espectadores, es el formato en español más visto de la historia en su género (fue retransmisión de le versión mexicana).

Los factores comunes que contribuyen al éxito de este tipo de programas se deben en gran parte a la adrenalina que nos provoca el seguir semana tras semana a alguno de los concursantes, así como el arraigo emocional que nos puede generar la competencia. Por otra parte, es esa emoción que se mantiene viva al pensar que cualquier mortal puede pararse frente a un micrófono y una cámara y de la noche convertirse en estrella, como Susan Boyle en Britain‘s Got Talent. Existe esa ilusión que nos causa sentarnos con la familia y los amigos queridos alrededor de la televisión a ver un programa ligero, alegre, emocionante y hasta cierto punto terapéutico.