Decir que cuando concluye el 13 bak’tun (periodo de 144,000 días, 20 k´atunes o 400 ‘años-tun’ de 360 días) termina el tiempo conforme a los mayas, es un error. Después del 13 bak’tun, le siguen el 14, 15, 16 y así, lo que lleva a una progresión de círculos más grandes de tiempo , explica el epigrafista Guillermo Bernal Romero, reconstructor del Tablero de K´an Tok, una de las últimas inscripciones de Palenque, cuyo desciframiento también llevó a cabo.

Bernal Romero agrega que el calendario maya no tiene un final previsto al estar sustentando en una numeración y, como tal, es interminable.

El investigador del Centro de Estudios Mayas en el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM sabe el origen del equívoco, empezó en los años 90: Lo que decidieron olmecas y mayas fue hacer un corte para señalar un acto divino. Se rompió por única vez el ciclo de 20 bak’tunes, lo hicieron en el 13 y empezó la cuenta desde cero nuevamente. Ahora que se termina el 13 bak’tun, algunas personas piensan en automático que va a haber otro corte y una catástrofe universal, pero no es así .

Añade que en Palenque, Chiapas, Pakal (el más conocido de los gobernantes del lugar) hizo un cómputo que llega hasta el próximo piktun (20 bak’tunes); es decir, el año 4, 472 de nuestra era. Esto no es una opinión personal, los mayas hicieron sus cálculos y la cuenta no concluye en el 13 bak’tun, sino que se prolonga indefinidamente .

OTRA CONFUSIÓN:?LA CORRELACIÓN GMT 283

El epigrafista, especialista en la zona de Palenque, menciona que los investigadores John Goodman, Juan Martínez Hernández y John Eric Thompson establecieron un factor de correlación entre los calendarios maya y occidental. Este factor se estableció en 584,283 días, pero pasado algún tiempo se dieron cuenta que tenía un mínimo error y que el factor real, equilibrado y ajustado era de 584,285 días, dos días más con respecto al anterior.

Muchos se quedaron con el factor no corregido de 283. La correlación GMT 283 (las letras corresponden a las iniciales de los apellidos de los investigadores) se mantuvo de alguna manera ‘viva´, cuando ya los propios autores habían dicho que el factor de 285 era el valor correcto. Esto hace que la fecha del final del 13 bak’tun no calibrado caiga el 21 de diciembre, y la del factor ajustado, el 23 de diciembre, que es la válida en términos académicos formales. Algunos autores sensacionalistas han elegido el del 21 porque coincide con el solsticio de invierno, lo que hace a la fecha más interesante y dramática .

DESCIFRANDO EL MAYA

Guillermo Bernal aprovecha para comentar que el estudio de la cultura maya ha tenido en los últimos 40 años tal desarrollo que en la actualidad es posible leer en la lengua original los textos glíficos o jeroglíficos, sobre todo del periodo Clásico (entre 250 y 900 d. C.), en más de un 80 por ciento.

Pero hay textos que no se pueden leer. Esto varía de ciudad en ciudad, porque hay sitios donde los textos son más difíciles de interpretar como en Copán o Quiriguá, donde las fórmulas y glifos son poco comunes y misteriosos. En Palenque el porcentaje de desciframiento es ya del 90 por ciento .

La inmensa mayoría de las inscripciones se refieren a las distintas dinastías, a la historia de los gobernantes.

(Con información de la AMC)