Koko, una gorila criada en cautiverio que se convirtió en una celebridad internacional por su dominio del lenguaje de signos, murió el miércoles en California. Tenía 46 años.

La primate, que nació el 4 de julio de 1971 en el zoológico de San Francisco y llegó a dominar 1,000 palabras en el lenguaje de signos, falleció “mientras dormía”, precisó Gorilla Foundation en un comunicado.

“La capacidad de Koko por el lenguaje y su empatía abrió la mente y el corazón de millones de personas”, destacó la fundación, que la calificó como “un ícono de la comunicación entre especies”.

“Era muy amada y la extrañaremos profundamente”, añadió.

Su muerte ha generado miles de mensajes de condolencias en las redes sociales. algunos de famosos, como la actriz estadounidense Jamie Lee Curtis, quien tuiteó: “Jamie triste. Mundo triste. Koko héroe”.

Cuando era aún bebé, Koko fue puesta a cargo de una joven investigadora y psicóloga para animales, Francine Penny Patterson, quien trabajaba en un proyecto científico sobre el lenguaje de signos.

Patterson pasaba horas y horas cada día con Koko, dándole sus biberones, y comenzó a enseñarle el lenguaje de signos con la ayuda de una intérprete para los sordos de una iglesia. La acompañaría toda su vida. En dos años, Koko ya había aprendido 80 palabras.

En 1974, ambas se mudaron a la Universidad de Stanford, donde Patterson fundó la Gorilla Foundation, dedicada al estudio de gorilas en cautiverio y donde Koko continuó su aprendizaje.

Koko fue protagonista de muchos reportajes. El más notorio fue un reportaje de National Geographic en octubre de 1978 que la mostró tomándose una selfie en un espejo: fue la foto de portada.