Hollywood, EU.-"El artista" tiene la rara cualidad de haber sido rodada en blanco y negro, pero su vestuarista, el estadounidense Mark Bridges, en liza por el Oscar, aprovechó "colores y texturas" para lograr un mejor efecto en pantalla y crear el universo adecuado para los actores.

Una selección de sus trajes, en exposición hasta fines de abril en el Museo de Moda y Diseño (FIDM) de Los Angeles -junto a vestuarios de una veintena de filmes hollywoodenses de 2011-, revela una explosión de colores y materiales, insospechados para el expectador.

Bridges, quien se ha ocupado del vestuario en "Magnolia", "There will be blood", "8 Mile" o "The Fighter", está en carrera por el Oscar a mejor vestuario por "El artista" tras haber ganado ya varios galardones, entre ellos el británico BAFTA.

Los Oscar se entregan este domingo en Hollywood, donde "The Artist" ("El artista") compite por otras nueve estatuillas, entre ellas a mejor director y mejor película.

Inventar un guardarropas de un filme mudo y en blanco y negro, que se desarrolla en Hollywood entre 1927 y 1932, era una gran apuesta para el vestuarista, que tenía que pensar a un tiempo en cómo rendirían las telas en la pantalla y en la exactitud del estilo de la época.

"Tenía que crear un mundo real para que los actores pudieran vivir y crear su vida imaginaria", explicó Bridges a AFP. "Y había también una pequeña posibilidad de que algunos mercados quisieran difundir la cinta a color".

Por eso se hizo un trabajo "normal" en lo que respecta a los colores, sumado además a un particular cuidado por las texturas.

"Lo que no podía decir (en la pantalla) a través de los colores, lo expresé a través de las texturas, los satinados", explicó el modisto.

También usó los contrastes con fines dramáticos. "Teníamos por ejemplo esta idea de que cuando George Valentin (el personaje interpretado por Jean Dujardin) estaba en la cumbre de su carrera, al principio de la película, sus trajes tendrían fuertes contrastes: camisa muy blanca y traje muy negro".

Al contrario, Peppy Miller (Berenice Bejo), que entonces era una simple admiradora -pero que llegará a la gloria con la transición al cine sonoro mientras su contraparte cae en el olvido-, no sobresale demasiado al comienzo del film.

Por ejemplo, el vestido color coral que lleva al inicio luce en la pantalla como un gris medio, explicó. "Sólo puse un poco de contraste con un cuello y un sombrero blancos, para hacerla destacar de la multitud, porque es la protagonista".

El corte incluso de las prendas de vestir destaca la evolución de los personajes. "Cuando George está en el declive de su carrera y pierde su fortuna, el corte de sus trajes cambia", dijo Bridges. "Sus ropas se vuelven un poco demasiado amplias (...) También usé materiales que caen más".

"Es muy sutil, pero luce menos preciso y menos perfecto que en su vida anterior", agregó.

La mayoría de los trajes de los personajes principales fueron creados para la película, porque la verdadera ropa de época es demasiado frágil para las condiciones de un rodaje.

Pero para los papeles secundarios, Bridges usó las increíbles reservas de trajes de época que hay en Los Angeles, donde halló de todo.

"Trabajamos con un presupuesto muy modesto y era formidable estar en Los Angeles y poder contar con los recursos de la ciudad".

BVC