París.- La mujer más rica de Francia y su hija han vuelto a altercar en público en torno al destino de la fortuna familiar, meses después de su espectacular reconciliación.

La heredera del imperio de cosméticos L'Oreal, Liliane Bettencourt, dijo al sitio de internet del semanario Le Point el miércoles que sentía "disgusto y tristeza"que su hija Francoise Bettencourt Meyers solicitó una orden de protección judicial para ella.

El diario Le Monde informó que un juez en el suburbio de Courbevoie resolvió en marzo que la empresaria de 88 años exhibía problemas de conocimiento y "estado de confusión".

Según trascendidos, los herederos de Bettencourt temen por su salud y la administración de su fortuna, estimada por la revista Forbes en 20.000 millones de dólares. A fines del año pasado madre e hija aparentemente pusieron fin a un pleito por más de 1.000 millones de euros (1.300 millones de dólares).