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Los editores tuvieron su Rojo amanecer
Este domingo arrancó el Foro Internacional de Editores y el Encuentro de Librerías y Editoriales Independientes Otra Mirada, en la FIL que sirvió para homenajear a Vicente Rojo.

Guadalajara.- Para nadie es un secreto, y mucho menos en estos pasillos: la industria editorial vive momentos difíciles. Y los que están recorriendo el camino más cuesta arriba son los editores independientes. Por eso, uno de los espacios más significativos de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara es el Foro Internacional de Editores que, en esta ocasión, corre en paralelo con el Encuentro de Librerías y Editoriales Independientes Iberoamericanas Otra Mirada.
Así, editores de diferentes latitudes se reúnen para reflexionar sobre qué camino deben de tomar las editoriales y las librerías, por borroso que éste sea.
Para su charla inaugural, el encuentro contó con la presencia de Vicente Rojo y Marcelo Uribe, fundador el primero y director el segundo de la editorial ERA. Moderados por Jorge F. Hernández, hicieron un recuento de la historia del sello editorial, en una sesión que se convirtió, de paso, en una suerte de homenaje para Vicente Rojo. No en vano Jorge F. Hernández dijo que se trataba de un Rojo amanecer para hablar de la edición independiente.
Vicente Rojo fue enfático al señalar que la editorial ERA que debe su nombre a las iniciales de Tomás Expresate, Vicente Rojo y José Azorín era el sello independiente más longevo de México. Comenzamos con audacia, con ingenuidad , dijo Rojo al hacer memoria de cómo arrancaron en 1960. ¿Y cómo definir el término independiente? El artista plástico no le dio muchos rodeos: Es una editorial que no pertenece a ningún grupo editorial .
El que sí ahondó un poco más en el término fue Marcelo Uribe, quien, luego de señalar que antes las editoriales eran eso: editoriales y ya , explicó que el concepto de independiente surgió cuando los grandes corporativos comenzaron a absorber sellos, rasgo que es, además, el principal diferenciador entre una editorial y un grupo.
Los corporativos compran sellos para sacarlos de la competencia o para destruirlos. Fue lo que pasó con Joaquín Mortiz: tenía un catálogo monstruoso y cuando fue absorbido por Planeta lo primero que hicieron fue sacar autores del catálogo, luego destruyeron libros, ahora es un sello que va y viene y al que sólo le queda el logotipo .
Luego, el editor señaló que las prioridades de los grandes corporativos editoriales están centradas únicamente en el punto de venta de un libro , mientras que las editoriales independientes son las que generan la diversidad, la búsqueda de libros longevos y no fugaces . Y para muestra, tres botones sacados de ERA: La democracia en México, de Pablo González Casanova, tiene 52 años en su catálogo; Aura, de Carlos Fuentes, 50; y Las batallas en el desierto, de José Emilio Pacheco, 30. Antes los editores vendíamos directamente a las librerías y éstas exhibían los libros todo el tiempo. Luego vino el sistema a consignación y ahora pareciera que los libros tienen fecha de caducidad, como los productos lácteos , abundó Lemus.
Jorge F. Hernández orientó la charla por rumbos anecdóticos. Por eso, cuando tuvo lugar la primera y única pregunta de los asistentes, una editora preguntó cuál era, según la perspectiva de Vicente Rojo y Marcelo Uribe, el futuro para la edición independiente.
La respuesta no sacó a nadie del apuro: Soy la peor persona para predecir el futuro. No lo sé , dijo Marcelo Uribe. Yo me limito al pasado , respondió Rojo. Y luego, Uribe abundó: Ayer [sábado] me encontré con un amigo que trabaja en un corporativo editorial y me preguntó cómo íbamos. Le dije que bien. Publicando algunas cosas, sobrellevando las cosas. Y me respondió: Qué bueno oírte, porque nosotros vamos en picada .
Una risa nerviosa quedó flotando en el salón.