Un lugar mágico, lleno de alegría, romanticismo y aprendizaje, donde todo puede pasar es el Papalote Museo del Niño los días jueves.

Mientras Leonor Legorreta (ama de casa, 35 años) festeja su enceste a las canastas mágicas luego de cinco intentos fallidos, unos metros atrás Paola e Iván mantienen una cena amena, romántica con jazz en vivo y el fuego de las velas como acompañantes.

Esta es sólo una escena que se vive en los Jueves para Adultos o Jueves de Noche Especial, que cada ocho días se celebran en el Papalote Museo del Niño. Una fórmula que ha tenido éxito por más de 15 años y que a lo largo del tiempo se ha posicionado como un referente para los adultos y jóvenes.

¿Las razones? Diversas atracciones en un mismo lugar y un ambiente destinado a personas de entre 18 y 35 años que buscan relajarse después de la jornada laboral. Aunque la principal carta de presentación es la irreprochable invitación a los adultos de volver a ser niños o, por lo menos, recordar cómo era esa etapa, como Leonor Legorreta, quien paso minutos en una de las 300 exhibiciones del museo intentando anotar una canasta.

Nuestra fórmula ya está posicionada, hemos tenido cerca de 1,200 visitantes los Jueves de Adultos asegura Sara Méndez, coordinadora de medios del museo. En este momento no encuentras otro lugar que te ofrezca cena con jazz en vivo, funciones de Megapantalla, Domo y hace cinco años implementamos el Turibus para redondear la experiencia de nuestros visitantes , continúa.

La magia brota desde el punto que sea visto. Ya sea para una cita romántica que contempla funciones de Megapantalla y Domo Digital, con capacidad para 269 y 323 personas, respectivamente, además de una velada con la banda Chicles de Mora de Ulises Tello, o para una visita con amigos donde los adultos pueden probar exhibiciones destinadas a pequeños como el Minisuper, Gira y siente y las Burbujas.

La fórmula está garantizada. Los adultos tienen muchas posibilidades , asegura Amurabi Pérez, subdirector de servicios operativos del museo. Pueden traer a sus niños para que jueguen en el museo con los cuates, mientras ellos cenan en uno de los patios, pueden divertirse en todas las exhibiciones que estén abiertas ya sea en pareja o tienen la posibilidad de venir con los amigos del trabajo y jugar como enanos , indica

Mientras Leonor encontró la forma para encestar más tiros a la canasta, Iván pide que se detenga la música para pedir matrimonio a Paola, quien contesta con un beso. Adentro, en las exhibiciones del museo, las risas de familias, parejas y algunos niños, no paran y dan muestra de la diversión que se encuentra en este lugar, un lugar mágico.

Testimonios

Gerardo González

24 años

Estudia la Carrera de Informática

"La gente se entretiene mucho, es algo muy interesante que no se puede ver en otro lugar. Sin dudarlo dos veces volvería a venir".

Montserrat Carranza

21 años

Trabaja en un Corporativo

"Es muy divertido y vuelves a ser niño. Mi exhibición favorita fue el Árbol Ramón. Todo me gusto, menos que hay muchas exhibiciones cerradas en el segundo piso".

Elvia Jiménez

23 años

Maestra

"La visita con mi novio es muy divertida. La cama y la pared de clavos son las exhibiciones más padres del Papalote".

Jesica Martínez

Licenciada en pedagogía

27 años

"Es muy interesante e interactivo. El túnel de la oscuridad y el Árbol Ramón fueron mis exhibiciones preferidas y regresaría una vez más con mi novio".

Galería: Jueves para adultos

BVC