Siempre he visto al Banco de México (Banxico) como una institución que impone. La verdad es que me da miedo y eso que estudié economía y tengo amigos trabajando ahí. ¿Vieron Harry Potter? Me imagino el interior de nuestro banco central como una sucursal de Gringotts, un laberinto de bóvedas y lugares donde suceden juntas secretas en las que se decide el destino de nuestra macroeconomía.

Imagino a Agustín Carstens en túnica, diciendo cosas como: Emitan bonos o Saquen divisas o Vámonos todos de aquí, la cosa se quema . La realidad, por supuesto, es muy diferente. Mis amigos me cuentan que es un lugar agradable, sí, mucho estrés, pero el sueldo y el seguro médico permiten retirarse joven.

Somos afortunados porque nuestro banco central funciona bien. El expresidente Zedillo fue de lo más responsable al decretar la autonomía del banco. Separó la estabilidad macroeconómica de los vaivenes de la política. Banxico celebra 92 años y uno pensaría que son más, pero ¡changos!, el banco nació en la era de Elías Calles, a quien vemos muy orondo en la foto que nos entrega hoy el Archivo Gustavo Casasola.