Mientras la pareja presidencial de Barack y Michelle Obama anunciaba el lanzamiento de una campaña en la que hasta las pizarras en los gimnasios de las escuelas secundarias de Estados Unidos tendrán que promover alimentos saludables, se dio a conocer una muestra fehaciente de que este tipo de campañas tienen éxito, al menos en parte de la población, en dicho país.

Una encuesta dada a conocer ayer reveló que la obesidad entre los niños estadounidenses de dos a cinco años de edad cayó 43% en ocho años, aunque para el 2012 seguía afectando a un tercio de los adultos y a 17% de los niños mayores de cinco y adolescentes.

La tasa de obesidad en los diferentes grupos etarios del país generalmente se mantuvo estable en la última década. Sin embargo, en el caso de los niños de entre dos y cinco años registró una espectacular caída, pasando de 14% en el 2003-2004 a poco más de 8% en el 2011-2012, según la investigación publicada en la Revista de la Asociación Médica Estadounidense.

Otros estudios de los Centros para el Control de Enfermedades y la Prevención (CDC) muestran también una disminución de la obesidad entre niños de dos a cuatro años de familias de contexto desfavorecido que participan en programas federales de nutrición, informó el director de los centros, Tom Frieden.

Las razones precisas de esta disminución de la obesidad todavía no están claras. Por un lado, un gran número de guarderías comenzó en los últimos años a mejorar la nutrición de los niños que asisten y a realizar más actividades físicas.

Por otro, las estadísticas de los CDC también muestran una caída del consumo de bebidas azucaradas entre los jóvenes. Un tercer factor que podría contribuir al descenso de la obesidad es el aumento de la cantidad de bebés alimentados con leche materna en EU.

LA NUEVA CAMPAÑA

La promoción de bebidas azucaradas y comidas rápidas se irá eliminando según las nuevas reglas, que se proponen garantizar que dicha comercialización se atenga a las normas de salud que ya se aplican a los alimentos escolares.

Eso significa que la pizarra de un encuentro deportivo de la escuela no podrá publicitar Coca-Cola, por ejemplo, pero sí Diet Coke o agua Dasani, también propiedad de Coca-Cola Co. Lo mismo se aplicará a una máquina expendedora. Las tazas, los carteles y los menús que promuevan alimentos que no se atengan a las normas también serán eliminados paulatinamente.

De dicha promoción en las escuelas, 93% apunta a las bebidas, y muchas compañías de gaseosas ya han comenzado la transición en sus ventas y propaganda comercial para las escuelas de las bebidas azucaradas a sus productos más saludables. Las empresas invierten unos 149 millones de dólares anuales en su comercialización en las escuelas, según el Departamento de Agricultura.

Las reglas propuestas son parte de la iniciativa Let’s Move (A movernos) contra la obesidad infantil que cumple cuatro años. La primera dama Michelle Obama y el secretario de Agricultura, Tom Vilsack, anunciaron las nuevas reglas en un acto en la Casa Blanca.

La idea es sencilla: nuestras aulas deberían ser lugares saludables donde los niños no sean bombardeados con avisos de comida chatarra , afirmó Michelle Obama. Cuando los padres trabajan duro para enseñar hábitos saludables a sus chicos en la casa, su empeño no debería caer en saco roto por mensajes insalubres en la escuela .