Una fría noche de octubre del año 2009, el dueto conformado por el vocalista de los White Stripes, Jack White, y la vocalista de los Kills, Allison Moshart, The Dead Weather presentó su primer disco Horehound en el José Cuervo Salón de la Ciudad de México. Aquella noche, una joven rokcera de 20 años: Teresa Suárez, con los nervios de punta salió a telonear para un público exigente. La escena parecía sacada de una película de terror japonesa: una muchacha muy delgada, de tez blanquísima y cabello negro se sacudía como loca sobre el escenario, como si eso no fuera poco ella vestía un delantal de carnicero manchado de pintura roja como si fuera sangre.

Llamó la atención hasta del más despitado. La gente la veía incrédula, no sabían con certeza si se trataba de una animadora o de qué. Pero lo que nadie podría negar es que era realmente interesante. Teresa dejó a más de uno con la boca abierta.

También conocida como Teri Gender, esta chica de colosal presencia es el alma de Le Butcherettes, agrupación originada en México que desde hace un año radica en los Estados Unidos y que, luego de la salida de la otra fundadora de la banda, la baterista Auryn Jolene, por problemas con Teri, se dedicó a sembrar su música en los bares fronterizos. Muy poco tiempo después, los resultados están a la vista: el próximo mes de abril será una de las representantes mexicanas en el Festival Coachella, lo que a ella la llena de orgullo:

"Quiero demostrarle a estos cabrones gringos que lo que se hace en México está bien chingón. Que vean que las bandas mexicanas estamos haciendo algo importante. Yo no sé qué idea tiene de nosotros pero a mi me ha tocado que gente se sorprende de que yo pueda hablar inglés muy fluido. Acá en EU me han tratado como una mexicanita que no sabe qué onda y qué bueno que se da esta oportunidad para demostrar lo contrario.", cuenta la cantante vía telefónica desde Los Ángeles, California.

El 2011 fue un año encendido para Teri: a mediados de año lanzó su disco Sin, Sin, Sin , producido por Omar Rodríguez López (The Mars Volta), tocó en el Festival Lollapalooza, fue telonera de artistas de la talla de Iggy and the Stooges, los Deftones, los Queens of the Stone Age, The Flaming Lips.

Un sonido más denso

Sin duda, trabajar con Omar Rodríguez, un genio en la música rock, le ha redituado tanto en presencia como en calidad a Teri. Omar, junto con Cedric Zavala, es el corazón de The Mars Volta, fundadores de At The Drive In, que en Coachella volverán a tocar como tal agrupación. Omar Rodríguez ha tocado últimamente el bajo en las presentaciones en vivo de Le Butcherettes, dotando de un sonido grueso que matiza la super intensión interpretativa de Teri, quuienes son acompañados por la baterista Lia Braswell: en la página web de Le Butcherettes puede verse su reciente aparición en el programa MTV Iggy.

"Por fin voy a poder tocar aquí en un Festival -dice Teri emocionada-. Llevo viviendo en Estados Unidos casi un año, y creo que ha valido la pena sobre todo para mi ser porque me he descubierto a mi misma", comenta.

"Es un honor estar en el lineup de este Festival gringo y poder representar a México, porque yo como muchos otros soy una mexicana que está acá chambeando. Es un honor, no lo puedo creer. Luego los gringos creen que la onda solo pasa en Estados Unidos pero en México están pasando muchas cosas, no solo en cuanto a música sino también en el arte, en la literatura, etc", opina la cantante que habla con un tempo acelerado, incontenible pero con un tono dulce de voz que intercala con amables risas.

"Me gusta poder compartir este proyecto con Omar porque hay una química que me hace sentir que toco con gente que me entiende. Omar apoya, no te impone nada, no se impone a si mismo por encima de lo que uno quiere", dice la artista.

"Es un privilegio poder sacar esa rabia"

Para Teri no es una sorpresa que crezca la presencia de bandas latinas y mexicanas en el lineup del Festival que se realizará en Indio, California: "Se siente que en los próximos años va a haber todavía más presencia de mexicanos. Hay tanto sucediendo en México que acá nadie lo puede tapar, nadie lo puede negar. Las condiciones de subdesarrollo funciona de un modo extraño de tal manera que la creación no para. México es mágico, inspira a su gente. Y en LA o NY no lo pueden negar".

Cuenta Teri que ella se enteró de que participaría en Coachella en un viaje rápido que hizo a Guadalajara para ayudarle a su mamá con su hermanito que padece una enfermedad. Ya de regreso en Estados Unidos ha comenzado a grabar junto con Omar Rodríguez el próximo LP que prevé terminar en abril o mayo. Pero como buena artista que es tampoco se anda con deadlines:

"La vida es inesperada, mañana me puedo despertar y querer otra cosa. No es bueno hacer tanto plan porque sino Dios luego te los cambia todos", dice.

No es muy difícil de creer que la mexicana se identifique con Lady Gaga. Ella misma ha dicho con anterioridad que la estadounidense llega a emocionarla. Ambas han colocado el performance escénico en el concierto de rock haciendo que esta experiencia pueda disfrutarse como arte. La estética de Teri no obedece a una mera ocurrencia. Para ella tiene un sentido más profundo:

"La manera en que me desenvuelvo en el escenario responde a lo que me ha puesto enfrente la vida, ver a mi madre luchar: eso me ha ayudado a ponerle peso a cierta estética en el escenario. Yo lo veo como un alter ego que me ayuda a expresarme".

"Quiero zambullirme en la intimidad de los espectadores, y hacerlos ver que soy un ser humano que siente, quiero transmitir sinceridad. Es un privilegio poder sacar esa rabia -dice y continua un poco más en broma- porque las mujeres tienen mucha neurosis".

Teri tiene propuestas de tocar en Japón y Australia pero por el momento no tiene ninguna propuesta formal de México, de lo contrario "yo volvería ahora mismo a tocar", dice. Y concluye con una exigencia: "Yo encantada voy a representar a México a esos lugares pero también quiero que México me represente a mí. Yo soy uno con México", concluye la artista.

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BVC