Un reciente estudio realizado por CIU (Competitive ?Intelligence Unit) sugiere que en la medida en que las poblaciones con acceso a internet adopten los servicios OTT, estos se convertirán en complementos para la distribución de contenido más que en sustitutos.

Según dicho estudio, las plataformas de suscripción de video bajo demanda por Internet, mejor conocidas como over-the-top (OTT, por su sigla en inglés), tales como Netflix, Blim o ClaroVideo, han ganado terreno entre las preferencias de los consumidores frente a plataformas tradicionales, como la televisión abierta o por cable.

Para la industria de contenidos audiovisuales, estas plataformas han sido reconocidas como un canal complementario para la distribución de producciones cinematográficas o televisivas. Esto a su vez ha impulsado a los propios distribuidores a incorporar una oferta de plataformas OTT paralela a su oferta primaria de distribución de contenidos a través de cable o satélite.

Indiscutiblemente, la preferencia y popularidad de los contenidos a través de plataformas OTT han generado una opción que compite e incluso sustituye directamente a la televisión restringida para un segmento específico. En países como Estados Unidos ya existen indicios sobre el retroceso en las suscripciones de TV de paga en favor del crecimiento en el número de usuarios a plataformas OTT.

En el caso de México, al cierre de 2016, la cantidad de suscripciones asciende a 6.7 millones, equivalente a un crecimiento anual de 39.6%, desde su introducción en el mercado en el 2011, lo que indica que más de una quinta parte de los hogares pueden acceder a un catálogo de contenidos de video bajo demanda en el momento que quieran, donde quieran.

En contraste, el servicio de televisión de paga registra 20.8 millones de suscripciones al cierre del 2016, cifra que resulta en una adopción de poco más de seis de cada 10 hogares mexicanos. Cabe mencionar que a la TV de paga le tomó alrededor de cinco décadas alcanzar este monto de usuarios, mientras que la contabilidad de suscripciones a servicios OTT ya alcanza la vecindad de una tercera parte de los hogares con aquel servicio en poco más de un lustro.

Después de todo esto, la pregunta es: ¿En qué grado se ha sustituido el servicio de TV de paga a causa de las plataformas OTT? Si bien suele decirse que prácticamente se está dejando de ver de contenidos en televisión (abierta o de paga) para sólo hacerlo a través de plataformas digitales, datos obtenidos por CIU indican que 88.9% hogares con TV paga pretende continuar con su suscripción o incluso considera contratar algún paquete premium en los próximos seis meses ( cord-keepers ).

Entre la proporción restante, 6.0% piensa migrar a un paquete mensual de menor costo ( cord-shavers ) y sólo 5.1% cancelaría su suscripción de TV paga ( cord-cutters ). Entre estos últimos, tan sólo siete de cada 100 migrarían a una suscripción de alguna plataforma OTT.

Por lo anterior, podría concluirse que en términos generales las plataformas OTT no se consideran un sustituto absoluto del consumo de contenidos de video a través de la televisión de paga.

Televisa y Taboola, la principal plataforma de oferta de contenido, anunciaron la firma de una alianza estratégica que permitirá expandir el territorio en el que puedan ser ubicados los contenidos de Televisa -ya sea en texto, imagen o video-, personalizando a sus audiencias digitales.

Esta alianza incorpora tecnología de algoritmos de predicción, con el objetivo de incrementar los ingresos a través de contenidos patrocinados que fortalecen la lealtad de los usuarios.

Taboola es la principal plataforma de descubrimiento, sirviendo más de 360,000 millones de recomendaciones a más de 1,000 millones de visitantes únicos cada mes en algunos de los sitios más innovadores de la Web. También actúa como un motor de búsqueda a la inversa, analizando cientos de señales en tiempo real (incluyendo ubicación, tipo de dispositivo, fuente y tendencias de redes sociales, entre otras) para que los contenidos coincidan con lo que el usuario está interesado en consumir. En lugar de esperar a que la gente los busque, la información y el contenido relevante aparecen a la vista del lector mientras éste navega en la web.