¿Estrafalaria, andrógina, kitsch, icono o un producto del marketing de moda? Al parecer Lady Gaga es la estrella que se puede jactar de estar en todo lugar a todas horas, sea por su meteórica carrera, por sus videos, su propuesta visual o su camaleónica forma de vestirse por demás extravagante, barroca, ecléctica o que simplemente, no hará que pase desapercibida.

Todo momento en la historia del hombre tiene un arquetipo a seguir. Este es el caso de Gaga, que evoluciona en su concepción estética a la par que los medios que la han catapultado a la fama: Facebook, Twitter y You Tube. Sus cambios de ropa son a velocidad luz y puede tocar el minimalismo, lo retro o mostrar un look futurista o fantástico, que lo mismo recurre a atuendos que mueven las buenas conciencias , caricaturizados o que requieren de todo un equipo de producción, simplemente para ponérselo al lado del escenario de alguna entrega de premios.

El arte de trasformar

Parte de lo que ayuda a crear la ilusión de estrella, es tener la actitud acertada. Gaga es un lienzo, en el que un diseñador o un creativo en estilismo puede hacer una y mil diferentes versiones de un concepto; ella es materia prima comenta Ana María Abarca, asesora de imagen.

Para Stefani Joanne Angelina Germanotta, nombre real de la cantante, los segundos y el cambio cuenta ¿Alguien ha visto un filete andar por Beverly Hills? Sin duda es ella, la Lady, la Gaga.

A sus pies

Aunque ha habido quien la señale como la peor vestida, la estética que adorna cada out fit de la diva es por demás, el resultado de un estudiado concepto que logra su cometido, impactar.

Pero ¿A quién se le puede acusar de vestirse pésimo si ha logrado portar creaciones únicas de Armani, Jean Paul Gaultier, Muccia Prada, Valentino, Versace, Alexander McQueen y Donatella Versace? Un caos multifacético es su ley y la imaginación es el hilo conductor de la sin censura establecida en las prendas que signa su productora, Haus of Gaga , el equipo creativo de su imagen.

La Midas de la moda

¿Qué provoca esta sinergia entre ella y la moda? El afán de los involucrados en estar en el candelero, el ejercicio mediático es la mayor ganancia seguido de la práctica lúdica de una creatividad en torrente sin fin, que lo mismo impacta a millones de seguidores en el mundo que genera respeto a la realeza británica.

Para un ejemplo, basta las propuestas de los modelos futuristas de la colección primavera-verano 2010 del fallecido Alexander McQueen, a los que los expertos auguraron que no gustarían del todo, bastó que la diva seleccionar los tacones dorados Alien para su video Bad Romance para que la creación del diseñador fuera un hit en todo el mundo.

A la Gaga le gustan las lentejuelas, los sombreros, los moños, el make up, los peinados, los maxilentes, los cortes asimétricos, los grandes volúmenes, los looks con trasparencias o con holanes y el exceso de accesorios, así como vestuarios que remiten a una época pasada o en el futuro imaginario. Todo un talento de la coordinación se esconde en su pequeño cuerpo de 1.55m y tiene una gran resonancia visual.

Siguiendo los pasos de otras divas que en épocas anteriores fueron el código de una época, Lady Gaga es quien vive en la mente de un público ávido de sorpresas y que estás sean tan cambiantes, aún en un campo en el que todo está determinado: la moda, en la que los elementos que hayan sido tocados por ella, serán aterrizados y trasmutados para lograr una creación única que, seguramente, tendrá un valor estético sin igual. Así, la diva, a través de sus vestidos, ha hecho historia en un mundo en el que todo sucede tan rápido y es tan fugaz.

Y por todo ello, en breve será reconocida por los CDFA Fashion Award 2011 como un icono de moda.