Hoy se estreno el nuevo video de Lady Gaga y rápidamente se ha posicionado como uno de los más visitados en youtube.

Se trata de un video atrevido que se apropia de algunas de las coreografías e imágenes que hicieron de Madonna un icono del pop y una artista controvertida a nivel mundial en los 80. Objetos religiosos, corpiños extravagantes, estética oscura y trajes de cuero desfilan en el nuevo video de Lady Gaga de casi 9 minutos de duración.

Lady Gaga lo hace de nuevo y este video dará mucho de qué hablar y será visto por millones de personas en los próximos días.

Más allá de los juicios inmediatos y baratos sobre si nos gusta o no este video (que ya eso le toca a cada quién y que obvio una encuesta al respecto arrojaría resultados parejos), lo que es indudable es que será un éxito y Lady Gaga lo habrá hecho con una canción que si bien no es mala tampoco tiene la potencia que otras anteriores.

El video dirigido por el también controversial Stephen Klein, quien mencionó que lo que se buscó hacer fue darle un tono épico, pues a Lady GaGa le gusta lo épico, es algo que encaja perfectamente con su personalidad , dijo.

Como Telephone , Alejandro cuenta una historia (sí, no por no ser una historia bien cerradita y con toda la coherencia del mundo no podemos decir que no es una historia), se presenta también como una película, con sus créditos y toda la onda pero a diferencia de aquel que chilla por sus colores que son síntoma de una estética que se regodea en el pop (y la cultura del american way of live entendida como basura) y que al mismo tiempo que lo vomita, en Alejandro presenta una estética oscura y todavía más violenta que parece prefigurar lo que Lady Gaga nos presentará en su futuro disco o mínimo nos lo antoja.

El video comienza con una especie de ejército Gaga, hombres vestidos con trajes negros de cuero, uno de ellos con medias negras. La coreografía marca con precisos movimientos el poder y vigor de la milicia y de lo varonil hasta como hoy lo hemos entendido pero unos minutos después las imágenes nos violentan: esos hombres de cuerpos definidos y bellos que acompañan a la cantante con posturas inspiradas en lo militar, que portan metralletas y cuyos torsos están desnudos tienen el mismo corte de cabello que Lady Gaga (como de Príncipe Valiente o como de Rafa de los Simpson pero con más cabello) y las poses y movimientos que realizan son muy femeninos, bueno, también como dije arriba: hasta como ahora lo habíamos entendido.

Y esto que desde una lectura (sí, una lectura de lo que se ve) inmediata se interpreta como una defensa los gays, habla de un síntoma estético del momento en que vivimos, más tendiente a la circunversión de la que hablaba Lyotard (un filósofo que dijo que el mundo y las historias que nos habíamos creído que eran las buenas resultaba que se habían caído), en la que el amor y el dinero (polos que se entendían opuestos) son las dos caras de la misma moneda, y en relación con ello, lo andrógino o lo asexuado son las formas en las que las personas expresan hoy su sexualidad. Pero ¡por Dios, qué personalidad más sexual que Lady Gaga! En serio.

La sexualidad es política ha dicho ella y su video contiene una poderosa carga erótica no apta para las buenas conciencias (pero también antes nuestras abuelitas se persignaban cuando veían a Madonna): las coreografías son más evidentes -pero no por ello menos sutiles- a la hora de emular los actos sexuales. Sólo que en este caso, como siempre lo ha dicho ella (con Poker Face , una rola que surgió de haberse imaginado en la cama con una mujer mientras hacía el amor con su ex novio) la manera de vivir la sexualidad o el símbolo con el que se define es una de estas tres: la bisexualidad, lo andrógino o lo asexuado.

Lady Gaga no cree en el amor en un sentido romántico, cree en el amor instantáneo y fugaz, como el papel que arde en el fuego. Y de hecho las primeras líneas de Alejandro hablan de que si bien (ella y el supuesto Alejandro) son jóvenes ella no puede seguir con una relación como las clásicas. ¿O qué no recordamos Bad Romance y su sarcástica forma de definirse: I’m a free bitch, baby!?

Hacia el final del video viene lo mero bueno y lo verdaderamente radical, además de las atrevidas coreografías (lúdicas y sutiles para la televisión y por lo mismo estupendas) Lady Gaga baila y aparece apenas en ropa interior cuyo tono es parecido al de su piel y con ello nos deja con menos que chance de echar a volar su imaginación. En las últimas secuencias, Lady Gaga sufre (¿sufre?) el acoso y el acecho de varios hombres, ella da la espalda a la cámara y desnuda su torso mientras los hombres se le abalanzan como si fueran zopilotes y les lanzaran carroña.

Lady Gaga, que en el video padece la muerte de su amado (Alejandro), decide tomar los hábitos y buscar alivio, entre sus paliativos se traga una especie de rosario (una especie porque no vemos la cruz que lo confirme) y ya en el final final, la escena más violenta es un close up al rostro de Gaga mientras éste arde y se consume.

El gozo visual está más que asegurado y más si usted se llama Alejandro y repite una y otra vez esa escena en la que Lady Gaga danza eróticamente sobre una cama casi desnuda y dice con ese rostro violento y sensual que ya la caracteriza: Alejandro, Alejandro Ale-Alejandro Ale-Alejandro.

http://www.youtube.com/watch?v=niqrrmev4mA&feature=player_embedded