La primera vez que fui a Veracruz (quizá la segunda) me encontré con una exposición de fotos que nunca había visto y que ciertamente ningún maestro de Historia me había enseñado.

Eran imágenes de marinos gringos desembarcando y tomando el puerto de Veracruz. La fecha: 21 de abril de 1914. Mientras México se debatía en una guerra intestina la Revolución , por el frente desnudo le caía una invasión.

Recuerdo que aquella exposición me dejó una gran melancolía. Fue hasta la universidad que me enteré de la historia completa. Resulta que Woodrow Wilson, entonces presidente de EU, desconoció al gobierno de Victoriano Huerta, el gran villano de nuestra Revolución. Huerta, en plena lucha contra los carrancistas, abandonó Veracruz, que cayó en apenas dos días.

Se dice que el verdadero objetivo de la ocupación estadounidense era apoyar a los carrancistas para que arrojaran a Huerta de la silla presidencial. ¿Por qué Veracruz? Porque era el principal puerto del país y por donde se esperaban cargamentos de armas para el ejército federal, leal a Huerta.

La invasión duró seis meses en lo que Veracruz se acostumbró a lidiar con los güeritos . Al final, fue un incidente menor en el devenir de la Revolución. ¿Cambió el curso de la guerra? Eso es debatible. Lo cierto es que Carranza se sintió en deuda con los gringos, pero era demasiado astuto para dejarse enmielar por Wilson.

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