Bajo el temerario supuesto de que la creatividad es un valor intangible y nadie en este mundo podría tasarla (si hay alguien que lo haga, por favor, háganoslo saber) , el editor Andrés Tapia genera un documento invaluable y controvertido. Lo primero, ya que enriquece las fuentes de estudio de quienes desde diferentes campos se dedican a la economía cultural en México. Lo segundo tiene varios frentes de polémica: una jabonosa noción conceptual, una nómina de creativos desequilibrada pero económicamente poderosa y las declaraciones, cual netas, que pintan maravillosamente a dos genios de lo que llamo la generación telecé (por desarrollar sus carreras en estos 20 años de TLCAN): Alfonso Cuarón y Diego Luna.

Desatinar en el análisis de la economía creativa tiene su mérito. Sobre todo ya que en esta patria existen pocos estudiosos y corresponde arriesgar más que negar líneas de investigación. Al optar por lo seguro, el equipo de Forbes incrusta la noción simbólica para dejar de lado la ardua labor de medir la creatividad: Lo que sí es posible identificar es la admiración que puede provocar, los efectos disruptores que puede generar en su entorno . Luego entonces, ¿tiene el mismo valor la creatividad bajo llave, en el silencio de las emociones, que aquélla que, sin importar el medio, es apropiada por otro(s)? Claro que no.

La lista de Forbes es, de forma contundente, la evidencia de que quienes integran el conjunto de creadores valen, tienen precio, son producto, tienen activos y circulan en el mercado gracias a la oferta y la demanda. Súmenle por favor: Gabriel Orozco, Carlos Santana, Gael García Bernal, Roberto Gómez Bolaños, Alfonso Cuarón, César Millán, Rodrigo Prieto, Diego Luna, Eugenio López Alonso, Eugenio Derbez, Alejandro González Iñárritu, Guillermo del Toro, Alberto Kalach, José Kuri, Rolando Villazón, Amat Escalante, Vicente Leñero, Carlos Prieto, Luis Miguel, Fernando Leal, Michel Rojkind, Francisco Toledo, Xavier Velasco, Carlos Reygadas, Ramón Vargas, José Adán Pérez, Derek Dellekamp, Emmanuel Lubezki, Armando Manzanero, Demián Bichir, Jordi Muñoz, Jaime Romandía, Juan Gabriel, Damián Ortega, Enrique Olvera, Javier Camarena y el grupo Maná.

Por las mujeres, Salma Hayek, Daniela Liebman, Zélika García, Mónica Manzutto, Tatiana Bilbao, Elena Poniatowska, Marisa Canales, Alondra de la Parra y Julieta Venegas.

Y para más santo y seña, están las declaraciones economicistas de Alfonso Cuarón, entrevistado por Gabriella Morales-Casas.

Considera que lo suyo no es el alto cine. Ése lo hacen Reygadas y Amat Escalante. Es que ellos no son Cuaroncitos que hacen películas en el espacio, ellos hacen alto cine ¿y sabes qué? Un cine muy rentable .

Luego, en números no puedes comparar a Derbez con Reygadas, pero en escala de rendimiento de recuperación Reygadas gana: primero, porque cuesta poco hacer una película como la suya, recupera rápido y le da la vuelta al mundo sin invertir en marketing, publicidad y exhibición .

Así las cosas, la creatividad en México es mucha, pero el problema no es ése, sino que somos braceros de lujo . El objetivo sería crear estructuras de desarrollo para las ideas y así evitar la fuga de cerebros .

El creativo moderno necesita más pensamiento empresarial que no lo tienen, la verdad , un plus comercial que, sin embargo, no tendría por qué ser una obligación para el creativo. A los estudiantes no les queda de otra que cazar becas , asegura y remata: La cultura becarista en México es fundamental. Todo cineasta sabe que la temporada de becas es dura como la caza: convocatorias a festivales internacionales, fundaciones, apoyos extranjeros y, claro, estatales .

El asunto es que si eres un hijo de papi y llegas a Imcine con pimbolines porque papá tiene una fábrica... y en vez de pagar impuestos le hace su película al niño. (Por eso) sale una cantidad de proyectos que no deberían existir .

¿Alternativas? Las empresas de TV abierta deberían estar obligadas a subsidiar una parte del cine nacional para expiar sus pobres contenidos y fomentar la cultura que no promueven a través de sus canales. El aire se les está rentando muy barato y con poco apoyo cultural a cambio .

La creatividad vale y significa, ¿no? En el nuevo espacio que sustituirá a En el paredón , nos ocuparemos de ello. Aquí seguimos.