El diseño con sus propuestas, siempre ha reflejado el acontecer de un determinado momento histórico de la humanidad. Hoy, el mundo sufre las consecuencias de una inconsciente explotación de sus recursos y el medio ambiente, reclama una acelera atención al problema.

Y como todo arquetipo, la moda imprime el sello coparticipe de una ola verde que más que un brote momentáneo, es sin duda alguna, una tendencia que tendrá resonancia mundial a través de acciones orquestadas desde el factor fundamental de la creación: la voluntad propia y el talento plasmados en un objeto.

Todo suma

Mejores tecnologías, prendas con materiales reciclables, envases o etiquetas biodegradables, adecuaciones a sistemas de producción, textiles con fibras ecológicas así como venta de accesorios o ropa con fines de recaudación de fondos para reforestaciones o acciones pro ambientales, se están dando en firmas que son iconos del estilo así como en marcas de consumo masivo.

Las primeras, obedecen a tradiciones de respeto a su entorno o bien a la corresponsabilidad como empresas que están en la mira de todos los que imponen los nuevos rumbos de la moda. Los segundos, como un sistema mercadológico de conciencia verde que con diferente enfoque, asume el reto de cambiar esquemas de consumo que han sido heredados por anteriores épocas.

No es extraño que se miren nuevas fórmulas, ropa o envases en cosmética que hagan alusión al procesamiento de su material prima. El origen 100% natural y los efectos tales como confort y consciencia ambiental van de la mano del diseño como un estar en boga amigable con el medio ambiente.

La pregunta es ¿será esta tendencia un punto de partida o será una moda pasajera? Aquí hay razones para entender que la iniciativa de los creativos de las grandes casas del diseño va muy en serio.

A favor del medio ambiente

A mitad del siglo XX iniciaron las primeras acciones ecologistas en el mundo de la moda.

Grandes diseñadores y jóvenes creativos empezaron a concebir piezas que no ocasionaran daño al ecosistema. Dichas propuestas fueron prosperando hasta este nuevo siglo, en la que la misma naturaleza ha impuesto su furia en el diario acontecer del mundo.

El creciente impulso ecologista ha creado un nicho en el mundo de la moda, que hoy es escuchado gracias a voceros del estilo que han servido de estandarte de causas de ayuda a mantener el orden ecológico en todo el orbe.

Pero aún en nuestros días, estas acciones no han prosperado a nivel masivo, principalmente por los altos costos que implica el usar texturas alternativas, nuevos materiales o cambiar procesos de producción que implica altas inversiones en el corto plazo. Aunque, en el terreno de la ropa, han sido los mercados europeos los que han propiciado la producción de ella así como lo han hecho en América, Brasil y Argentina.

Volviendo al origen

Prendas hechas lo más natural posible, con un estricto respeto al medio ambiente y a las comunidades que las producen, son los factores que mueven la ola de ecomoda en la que las fibras naturales retoman la escena intercalando el protagonismo con las extraídas de vegetales en campos en los que los pesticidas no han dejado eco alguno o su existencia es nula.

Por supuesto, la onda vintage o lo retro han justificado el uso o reuso de prendas, materiales y accesorios, haciendo que lo que antes era mal visto hoy se considere in con la consecuente aprobación de los estilistas más destacados en el mundo de la moda.

Tendencia global

Al reciclaje, el mundo fashion lo ha adoptado desde sus capitales sede. Milán, Paris, New York y Londres, han impulsado en sus pasarelas la propuesta como un desafío más al propio ingenio de los creativos, adicionando la toma de consciencia en cada out fit que desfila en las plataformas que han surgido bajo este concepto.

¿Un ejemplo? En el 2008, en la Gran Manzana se llevó a cabo Future Fashion , en las que las firmas Moschino, Stella McCartney, Burberry, Jil Sander, Versace, Calvin Klein, Donna Karan, Givenchy, Ralph Lauren e Yves Saint Laurent estuvieron presentes.

El evento fue realizado por Earth Pledge mientras que por la parte europea, España realizo en conjunto con Greenpeace la campaña Moda sin tóxicos con la participación del talento ibérico. En la pasarela estuvieron creaciones de Ion Fiz, Agatha Ruiz de la Prada, David Delfín, Juanjo Oliva y Antonio Pernas entre otros.

A la fecha, las capitales de la moda tienen un espacio dedicado a propuestas ecológicas, como la ciudad de New York. En una de sus recientes ediciones, tuvo lugar una pasarela al verde .

De igual forma, nombres de la alta costura y prêt-à-porter de lujo como Balenciaga, Gucci, Prada e Yves Saint Laurent así como Marc Jacobs, Alexander Wang, Tory Burch, Diane von Furstenberg, Michael Kors, Jason Wu, Derek Lam, Tommy Hilfiger, Manolo Blahnik, Oscar de la Renta y las marcas Notte by Marchesa y Marni, se han sumado a un proyecto para financiar las labores de organizaciones medioambientales.

Buenas intenciones, mejores acciones

Aunque aún resulta costosa la ecomoda, existen firmas que han apostado por ella en pro de un mejor ambiente y a que en un futuro cercano, los públicos masivos puedan acceder a esta nueva tendencia en el vestir. Por supuesto, cada marca apuesta a su mercado natural o cautivo.

Algunas de ellas, han hecho campañas con prendas o accesorios ecológicos para coordinarse como H&M y Zara. Otras buscan recaudar fondos para fundaciones ecologistas como son Stella McCartney, Adidas, Barney´s, Levi´s o Nike lo mismo que Gap, Timberland, o firmas icónicas como Armani, Ermenegildo Zegna, Salvatore Ferragamo o bien Montblanc, Audemars Piguet, Hublot y Tous entre otros.

¿Proambientalistas o marketing? Cualquiera que sea el origen, las acciones van encaminadas a un fin y tienen eco. En todo el mundo la preocupación por el medio ambiente está en el aire y no basta recordarlo solamente durante un día al año.

Es imposible no pensar que nuestros hábitos cambiarán en breve a favor de reponer a este mundo, lo que de forma inconsciente se le ha quitado: su propia naturaleza.