Gracias a un experimento que está en las entrañas de la Pirámide del Sol se determinó que aproximadamente 9% de este monumento tiene condiciones de resequedad por su posición y exposición al Sol, lo que significa que podría colapsar si no se hace algo para regresarle humedad a la tierra.

Esta primera interpretación surgió del análisis de 60% de la información de 4.5 millones de datos acumulados en los últimos tres años, dijo el científico líder del proyecto Arturo Menchaca Rocha, en una plática que ofreció con motivo del festejo de los 75 años del Instituto de Física de la UNAM (IFUNAM).

No es que se vaya a colapsar mañana; es el mismo fenómeno que ocurre en el subsuelo de la ciudad de México, excepto que éste tiene un peso enorme, se va perdiendo la humedad y automáticamente se va hundiendo , explicó.

En la pirámide no hay peso, aseguró, lo que está pasando es que al perder su humedad la tierra seca tiende a tener huecos… y lo que queda es que hay espacios entre las partículas de la tierra .

Para ejemplificar dijo que es como jugar con arena húmeda, hacer un castillo, dejarlo al Sol y luego regresar y ponerle el dedo. Lo que sucederá es que el castillo se desmorona todo. La pirámide no se va desmoronar porque tiene una recubierta, pero habría que estudiar cómo rehumedecerla sistemáticamente para ayudarla .

Si las medidas que se consiguieron con el estudio de la Pirámide del Sol son de tres años y en ese lapso ha llovido, eso quiere decir que el agua que le ha caído no ha sido suficiente, por lo que el físico sugirió buscar la manera de regresarle humedad, porque de un lado tiene mayor humedad que del otro .

Menchaca Rocha comentó que se empezaron a dar cuenta que puede ser este el problema que ocurre en otras pirámides de México, pues la técnica es muy parecida: montañas de tierra recubiertas con piedra. Habría que ver si las pirámides que ya están medio destruidas manifiestan estos cambios del lado sur, porque entonces puede ser un problema de humedad y creo que este resultado debe considerarse como una alerta .

Aunque ese no fue el objetivo que dio origen a la investigación en el 2002, este es el resultado más sobresaliente , sostuvo el investigador, quien adelantó que el experimento podría llevarse a otras pirámides, probablemente mayas, donde hay más indicios que sugieren que con esta tecnología se podrían revelar huecos correspondientes a entierros .

EL EXPERIMENTO

Todo surgió hace 14 años, cuando la arqueóloga Linda Manzanilla y Menchaca Rocha decidieron unir sus grupos de trabajo para tratar de responder algunas de las dudas existentes y así conocer qué hay en el interior de la pirámide.

Para ello, el equipo del físico diseñó un artefacto, conocido como detector de muones, construido por ellos mismos, luego de tener como antecedente las investigaciones que hizo Luis Álvarez en la pirámide de Kefren.

El aparato fue colocado al final del túnel de 100 metros de largo que fue localizado debajo de la Pirámide del Sol . Durante los últimos tres años los investigadores han trabajado en hacer una radiografía del monumento, a través de los muones, que son partículas atómicas generadas por el choque de los rayos cósmicos primarios con el gas que rodea nuestro planeta.

Cuando un muon atravesaba la pirámide tocaba uno de los 200 sensores del detector, que son más delgados que un cabello, y se generaba una señal eléctrica que registraba la computadora. En el momento en que un muon atraviesa materiales sólidos, como las piedras, pierde potencia; si la Pirámide del Sol tuviera bóvedas, el detector registraría muones con una mayor carga eléctrica.

El detector ya está siendo retirado de la pirámide y a fines de este año se espera tener la interpretación de 40% de los datos restantes. Estos datos recopilados por el detector son una serie de cálculos matemáticos que ayudan a determinar si el edificio tiene cámaras funerarias.

Seguro que hay huecos en el interior de la pirámide, y eso es algo que ya empezamos a analizar con los datos. Es muy posible que sean de carácter geológico, que están relacionados con el colapso de estas arenas secas, no hechos intencionalmente. Cómo distinguirlos es algo que nos va a llevar algún tiempo .

La arqueóloga Linda Manzanilla casi descarta la posibilidad de que los gobernantes de Teotihuacan puedan estar enterrados en la Pirámide del Sol, pero tiene otras hipótesis. La primera plantea que fueron sepultados debajo de las casas en las que vivían, y la segunda indica que los restos podrían estar debajo de los complejos palaciegos donde se congregaban los teotihuacanos para tomar decisiones.

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