Berlín, Ale. La versión larga, con escenas de sexo explícitas, de la primera parte de Ninfomaníaca, la última película del danés Lars von Trier, fue muy aplaudida el domingo en la Berlinale, donde se presentó fuera de concurso.

Von Trier, de 57 años, se prestó para las fotos de prensa, vestido con una camiseta en la que se leía Persona non grata , con el logo del festival de Cannes, del que fue expulsado en el 2011 cuando hizo una broma diciendo que comprendía a Hitler .

Sin embargo, se negó a participar en la conferencia de prensa que siguió a la proyección del filme, estrenado ya en varios países, pero en una versión más ligera .

Shia LaBeouf se fue temprano de la conferencia con una respuesta que desconcertó a los reporteros.

Un periodista preguntó si los actores estaban preocupados por las escenas de sexo en la película, a lo que LaBeouf respondió: Cuando las gaviotas siguen al barco es porque creen que lanzarán sardinas al mar. Muchas gracias . Y se fue. Más tarde llegó a la alfombra roja con una bolsa en la cabeza.

LaBeouf copió la frase al jugador francés de futbol Eric Cantona, quien a mediados de la década de 1990 dejó perplejos a los reporteros después de ser suspendido.

El actor ha sido criticado por copiar un diálogo de una novela gráfica de Daniel Clowes para su corto Howard Cantour.com.

Ninfomaníaca I, que dura dos horas y media, cuenta las aventuras sexuales de Joe, interpretada cuando joven por Stacy Martin y luego por Charlotte Gainsbourg, que confiesa ser adicta al sexo.

Las escenas dejan poco poder a la imaginación con desnudos completos y actos sexuales explícitos, filmados recurriendo a actores porno como dobles, y a prótesis.

EXTREMISMO RELIGIOSO

Viacrucis, del director alemán Dietrich Brüggemann, sorprendió a la Berlinale por la fuerte denuncia que hace del extremismo religioso católico en algunas familias de Alemania.

A través de la historia de una adolescente, María (Lea van Acken, de 14 años), la película muestra cómo una severa educación religiosa puede empujar a la muerte, en este caso un suicidio por anorexia interpretado como un sacrificio en nombre de Dios.

María estudia en un colegio católico y es muy devota, pero un compañero comienza a demostrarle que ella le gusta y la invita a participar en un coro, diciéndole que practican no sólo cantatas de Bach, sino música gospel y soul.

María simpatiza con él pero luego se asusta, calificando esos ritmos de diabólicos , como ha dicho el sacerdote, miembro de la congregación religiosa San Pío, que rechaza las reformas en la Iglesia.

La madre de María es aun más extremista y la reprende cuando ella expresa su deseo de ir a cantar.

Anna Brüggemann, la guionista, dijo que ella había recibido una educación católica, pero no tan severa. Esa rigidez religiosa es una Ideología (...) La mamá de María sólo se preocupa por las formas, cuando lo que debía hacer era tomar a su hija en los brazos , una vez que la niña comienza enflaquecer porque no se alimenta bien.