Hoy el sistema de salud tiene que pensar en cómo conectarnos mejor y ser uno solo para cuando volvamos a enfrentar situaciones como esta. En estos momentos la demanda de cinco años se concentró en cinco meses y esto ha sido muy complejo por ello se deben alinear las necesidades reales al mundo que viene, el dialogo se centra en cómo volver a la normalidad.

Bajo esta reflexión es que la Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID), presentó su Decálogo #RespiraMéxico, con aprendizajes y propuestas para el sistema de salud ante el Covid-19.

“Es importante la respuesta a la pandemia y colaborar en esta situación de emergencia, pero también es importante pensar en una visión de mediano y largo plazo”, aseguró Fernando Oliveros, presidente de la AMID, en conferencia virtual.

Estos diez puntos abarcan reflexiones de distinta naturaleza, por ejemplo, se dejó claro el impacto que tiene el sector salud, “es muy importante que todos los actores en el sistema de salud puedan realmente reconocer el impacto social y económico que se tiene, en ese sentido se tiene que trabajar con mayor fuerza y eficiencia para desarrollar nuevas capacidades y habilidades”, como incrementar el número de médicos, infraestructura, importación de tecnología médica y atención grupal.

En otro punto, Oliveros señaló que se requiere de una coordinación intersectorial con una cabeza en lo público para que sea el rector de la estrategia de salud del país, dijo que tiene que haber un plan muy claro, pero también una sola voz que nos represente a todos y nos permita realmente llevar el plan de acción a una ejecución unificada, eficiente y ágil.

La colaboración también se mencionó como punto medular, “esta actitud se tiene que extender mucho más allá de la emergencia, con un trabajo coordinado entre sector privado, startups, centros de investigación y todos los participantes del sector salud”.

De especial atención es la relación entre el sector público y privado, los especialistas aseguraron que se tiene que ir más allá, pues cuando hay marcos de acción muy claros y lineamientos específicos, el sector salud puede beneficiarse de la parte privada para la atención. “Hoy muchas de las capacidades que estamos viendo en acción para responder a esta pandemia está en el sector privado y es una gran lección para el futuro”.

Como punto cinco, se quiere seguir abonando en líneas directas de comunicación y trabajo entre todos los actores del sistema, “hoy lo que ha funcionado es tener una conversación diaria que sea un puente constante entre los diversos actores”; además, se habló de reforzar la tecnología médica a favor de los pacientes, “ha quedado clara la importancia y el papel central de los dispositivos en la atención diaria de los pacientes. A pesar de la lamentable cantidad de muertes por Covid-19, se han podido salvar muchas otras gracias a los equipos de protección personal, las pruebas confirmatorias y a los soportes de vida”. Por lo que se requiere de una asignación presupuestal para que esto pueda ser una realidad.

Como puntos finales, se habló de la necesidad de acelerar la formación en tecnologías de la información, “requerimos de un compromiso para incorporar telemedicina, blockchain, el internet de las cosas, big data, tecnologías que agregan un valor muy importante”, todo esto permitirá una mirada integral y de atención horizontal para los pacientes, por lo que se debe apostar por modelos y programas innovadores que permitan llegar a los que más lo necesitan, los más empobrecidos y alejados geográficamente.

Por último, Oliveros reconoció la labor de los empleados involucrados en el sector salud, que durante esta pandemia no han parado; y la producción, manufactura, importación y exportación de tecnología médica ha seguido, lo que deja ver la importancia del sector de manufactura, incluso como estrategia de diferenciación como país.

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