Entre la provocación y el descontrol transcurrió hoy la jornada del foro Focus 2011 El libro del mañana. El futuro del mundo lector.

Por un lado, se presentó Richard Stallman, el defensor del software libre y el copyleft que estuvo la semana pasada en México, quien buscaba defender los derechos de lectores ante los ataques del e-book.

Por otro, estuvo Peter Brantley meditando sobre cómo proteger a los futuros autores de libros digitales.

Como es su costumbre, Stallman no tuvo tapujos para decir lo que piensa. Así que más que antes que su opinión sobre el futuro del libro, se divulgó su frase:

¿Queda algo de democracia en Italia? Necesitan romper el control que ejerce Berlusconi después de que lo metan a la cárcel . A la que siguieron algunas risas nerviosas.

Los e-books vs la libertad

Desde antes de que iniciara el foro, Stallman aclaró su opinión: Los e-books como están ahora atacan la tradicional libertad de los lectores.

Por ejemplo, el Kindle de Amazon le niega a sus usuarios la libertad de adquirir libros anónimamente; regalarlos, prestarlos o venderlos; guardarlos por tanto tiempo como deseen, niega incluso la libertad de poseer un libro. Lo hace a través de cadenas digitales (aspectos malévolos de software que restringen a los usuarios) como a través de instrumentos legales

Y convoca: En aras de la libertad, los lectores debemos rechazar los e-books, y hacer activismo contra ellos hasta que respeten nuestra libertad .

Ya en el foro, más serio, dijo: La compañías de e-books dicen que negarnos esas libertades es necesario para continuar pagándole a los autores. El actual sistema de copyright hace un pésimo trabajo en eso; está mucho mejor adaptado al mantenimiento de las compañías .

Entre autor y lector, la moral

Con la premisa de que la digitalización de los textos, estos estarán más al alcance de los lectores para manipularlos, Mira Sundaran Rajan, de Canadá comentó sobre algunos dudas que se avecinan:

¿Hasta que punto es tolerable la intervención de los lectores/usuarios? ¿Cómo podrá un autor disfrutar del derecho de que un texto le sea atribuido? ¿Cuando una cita se convertirá en plagio? ¿Cuándo la reinterpretación de un autor del trabajo de otro se convierte en una violación del trabajo de su colega?

Muchos de los problemas de los libros en la era digital se relacionan con los ‘derechos morales’ de los autores –el aspecto del copyright que cuida los intereses no económicos de su trabajo- […] y es lo que podrá ayudar a encontrar un lugar para el libro y sus creadores en el futuro .

Un holograma del futuro

En el mismo terreno que los anteriores pero, quizá, algunas decenas de años en el futuro, Peter Brantley de Internet Archive & Open Boook Alliance hace una propuesta que ha estado en la ciencia ficción desde hace un tiempo, el holodeck, un simulador virtual en el que el usuario participa íntegramente en la experiencia simulada y la modifica (imagínese en un cuarto de realidad virtual con la cual puede interactuar con libertad).

Para Brantley, no está muy lejos la posibilidad de que exista algo así, sea con propósitos educativos, narrativos, lúdicos o todos los anteriores juntos. Podemos imaginar, entonces crearemos , dice.

Esta potenciación tecnológica (o reducción al absurdo, podríamos decir), le sirve para señalar como el copyright se va haciendo disfuncional.

¿Quién es el autor? Se pregunta. Y ofrece una gama de respuestas que van desde quienes escriben el software o la historia hasta quien participa en ella y, así, la modifica.

Lo único seguro, dice, es la incesante necesidad de contarnos historias unos a otros; la verdad que contemos acerca de nuestra vida hace que la tecnología usada, sea danza, libro o holodeck, se desvanezca.

Debemos reconstruir nuestras leyes mientras renovamos nuestros estudios y nuestros juegos .