En la época actual, un mar de arrogancia ha sumergido a la humanidad por completo. Es por ello que, a través de la pieza The Lustrous, el reconocido bailarín y coreógrafo japonés Kakuya Ohashi busca “incomodar al espectador para despertar una reflexión sobre el ser humano y las criaturas que habitan el planeta”.

Acompañado por la bailarina Yu Goto, el maestro Kakuya Ohashi estrenó The Lustrous en una única función que se realizó este martes en el Teatro de la Danza Guillermina Bravo del Centro Cultural del Bosque en el marco de Cuerpos en Revueltas-Festival Internacional de Butoh.

Invitado por la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, el coreógrafo japonés y su compañía Kakuya Ohashi and Dancers visitaron por primera vez nuestro país para ofrecer esta innovadora propuesta que mezcla la historia y el lenguaje del cómic Land of Lustrous, de Haruko Ichikawa, y la danza butoh.

En la pieza, un dúo de danza indaga, presenta y se sumerge en un mundo poshumano. Se tocan, se deslizan, no cruzan la mirada, sin importar que estén juntos mientras se mueven en total sincronía.

Así, dos cuerpos parecen temblar, pero también pasan a un estado de reposo tocando el momento, el espacio y el vacío con movimientos que dan muestra de la libertad que el cuerpo humano posee y lo que puede expresar.

Mediante la pieza se destaca la existencia de diversas criaturas en el planeta, pues el ser humano no es la única especie que lo habita; además, hay otros elementos que forman parte de este mundo y resultan importantes, aunque nuestra especie las deje a la deriva a causa de su arrogancia.

Kakuya Ohashi and Dancers es una agrupación de danza con sede en Tokio, fundada en 1999 por el propio coreógrafo japonés que da nombre a la compañía, quien se formó en el método coreográfico del butoh bajo la guía del maestro Yukio Waguri.