En México existe una gran desigualdad de género en el acceso a internet. Las mujeres son discriminadas en su formación educativa y cuentan con menos oferta de contenido, lo que resta sus capacidades de usar y explotar las posibilidades de internet. La red de redes es una herramienta para aprender y conocer, pero también es una herramienta que puede censurar y reprimir la participación de las mujeres en línea.

A escala mundial, en internet participan más hombres que mujeres; en México, el gobierno debería hacer más esfuerzos para reducir esa brecha de género, de acuerdo con la organización no gubernamental Derechos Digitales, que otorgó una calificación de 52% a los programas públicos de acceso a internet en el país desarrollados a nivel federal.

Este jueves por la mañana, Derechos Digitales presentó la investigación Brecha Digital de Género en México. ¿De qué hablamos cuando hablamos de acceso? El estudio cuenta con el apoyo de la World Wide Web Foundation y ONU Mujeres. El estudio revela la verdadera situación que presenta el país en el tema de acceso a internet por género y la gran desigualdad que hay entre hombres y mujeres.

Éstos son sus cinco propuestas principales para cerrar la brecha de género digital:

1. Evaluar y reformar el programa México Conectado desde una perspectiva de género.

2. Terminar con la violencia de género en plataformas digitales.

3. Mejorar la infraestructura pública de Internet.

4. Priorizar la educación digital en todas las escuelas y comunidades.

5. Crear programas de empoderamiento digital para mujeres.

La presentación estuvo dirigida por Gisela Pérez de Acha, abogada experta en libertad de expresión y género en el entorno digital, quien dejó claro que hay un gran camino por recorrer antes de ver los resultados ideales en este tipo de investigaciones. La realidad que vive México es pintada con cierto matiz de crecimiento, en donde el gobierno hace creer a la población que, a través de su programa México Conectado, que dio inició en 2012, la cobertura de internet en el país es mucho mayor a lo que se presentaba hace algunos años. Y sí, ha habido un avance, pero no el más importante, dijo Mariano Muñoz, de la organización Data Cívica y quien participó en la presentación.

México Conectado consiste en instalar puntos de conexión en espacios públicos. De acuerdo con Muñoz, es imposible medir el impacto que ha tenido en comunidades pequeñas, ya que sólo se pueden evaluar los usuarios y viviendas. México Conectado no modificó ninguna tendencia porque los municipios con menos densidad de internet,nunca rebasaron a los que tenían más, dijo la abogada.

Hay grandes brechas que no sólo abarcan el tema de género; hay brechas por escolaridad, ingreso económico y raza. Las escuelas deben hacer una política educativa para que los estudiantes aprendan a usar las herramientas de tecnología, dijo Pérez de Acha.

El acceso a internet

Mariano Muñoz, de Data Cívica, realizó una encuesta sobre la disponibilidad y uso de tecnologías en los hogares, además de medir el acceso a internet en viviendas, con la que encontró que a escala nacional las personas con acceso a internet representan 32.9% del total de la población en México; entre los que no tienen acceso, 58.1% respondió que no puede pagar por el servicio.

La gente está desinformada y piensa que con el simple hecho de tener acceso a WhatsApp o Facebook ya cubre lo que internet debe abarcar, pero "en realidad eso no es acceso", dijo Pérez de Acha. "El gobierno promueve el internet gratis, pero ¿en manos de quién? ¿De empresas privadas?".

Los contenidos

Para su investigación sobre género, Derechos Digitales midió el acceso de internet que hay para mujeres, tanto en contenido producido por ellas y para ellas. Ahí notaron que el contenido global de internet está creado por hombres, principalmente de Estados Unidos y Europa. Son estos países los que escriben la historia del resto del mundo y la mayoría del contenido está en inglés —a esto se le conoce como colonialismo digital, dijo Pérez de Acha—. No es trivial hablar de que necesitamos más acceso y más contenido para las mujeres.

Además, el gobierno no se pregunta sobre las personas indígenas que no tienen información en su idioma. Para ellos, al ver que tienen internet o datos móviles es más que suficiente. Se debe crear contenido localmente relevante para la comunidad y que refleje sus intereses.

Lulú Barrera, del colectivo feminista Luchadoras, destacó que sólo 16% de las biografías que hay en Wikipedia es sobre mujeres y a muchas se les define a través de las relaciones sentimentales que tuvieron en su vida. Hay un trabajo de creación y transformación de contenidos en la esfera de contenidos digitales, pues sólo 24% de las noticias que consumimos hablan de mujeres.

Paulina Gutiérrez, de la organización Artículo 19, dijo que internet tiene un carácter básico para la libertad de expresión y el derecho de las mujeres, pero su falta de acceso lo ha convertido en un tema de exclusión. "Muchas veces las mujeres no cuentan con los medios necesarios para pagarlo", dijo  Gutiérrez. Las unidades de los hogares no son colectivos solidarios entre los cuales se distribuya de manera equitativa los recursos del hogar. Es necesario que las mujeres tengan acceso a información relevante, ya que ellas son más propensas a recibir violencia, y si no tienen acceso a tecnologías como el internet "hay un problema", dijo Barrera, de Luchadoras.

ana.delgado@eleconomista.mx