La desinfección por luz ultravioleta tipo C (UVC) ha sido investigada por varios años, sin embargo con la aparición del SARS-CoV-2, los esfuerzos buscar su viabilidad y uso se han acelerado en todo el mundo; hoy se tienen productos de desinfección y descontaminación para el hogar, industria, sector salud y negocios con la capacidad de eliminar hasta en un 99.99% diversos patógenos, sin embargo en México su uso aún carece de credibilidad.

Ángel Ortiz, emprendedor y director de UVC Ultravioleta México, platica de su experiencia a través de dispositivos de esta naturaleza en México. “Además de este, tenemos patentes de otros productos, esto me permitió tener contacto con proyectos en China y conocer de primera mano algunas medidas que pudieron ayudar a contener la pandemia en la región, así fue como dimos con la utilización de la luz Ultravioleta UVC”.

El poder germicida de la luz ultravioleta se empezó a utilizar en empresas, oficinas, escuelas, transporte público, comercios y prácticamente cualquier espacio cerrado; con ese antecedente, Ángel y sus colegas se documentaron sobre la investigación previa, así se creó un prototipo que posteriormente fue sometido a pruebas, incluso la Secretaría de Salud de Hidalgo permitió que se realizaran en el Hospital de Respuesta Inmediata Covid-19 de Actopan y el Hospital General. “Se hicieron muestras no sólo para SARS-CoV-2, también para otros patógenos como aerobios, coliformes, mesófilos, hongos, levaduras, todos asociados a enfermedades humanas”.

Después de irradiar con la luz UVC y el dispositivo Trolley Big Areas (TBA), de 240 watts de potencia  y con capacidad de descontaminar un área de 100 metros cuadrados en siete minutos, se comprobó que el virus había sido eliminado. “Ahora ya hay algunas otras empresas, pero fuimos la primera empresa en México en poder demostrar la desaparición del virus en área hospitalaria. Además se logró que las unidades formadoras de colonias de otros patógenos se redujeran a casi 0, es decir no cuantificables”. Por ejemplo, el Clostridium difíciles, que no muere con ningún antibiótico y que al conjuntarse con Covid-19 reduce mucho las probabilidades de sobrevivencia, fue identificado también y eliminado.

Ángel asegura que para la gente es difícil tener certeza de donde está el virus y que después del procedimiento desapareció, pues no es perceptible por el ojo humano, pero hay pruebas muy especificas que verifican su efectividad.

La forma de utilizar estos dispositivos es a través de UVC dirigida, contenida y abierta, estos equipos hoy ya los utiliza incluso uno de nuestros institutos nacionales de salud, líder en el tratamiento de patógenos respiratorios. Aunque la empresa UVC Ultravioleta México no fue la primera en presentar un proyecto de esta naturaleza a la institución, la gran ventaja fue económica, pues de equipos importados de alrededor de 2 millones de pesos se presentó un equipo comercial de fabricación nacional de 47,500 pesos.

“Luego de nuevamente realizar pruebas el resultado fue positivo y se quedó como un recurso permanente para atacar las Infecciones Asociadas a la Atención Sanitaria (IAA), las cuales representan un costo muy elevado para la salud pública. Otra ventaja es que no se requiere de mantenimientos constantes, lo que lo hace un equipo eficiente que podría utilizarse no solo en espacios dedicados a la salud, sino en prácticamente cualquier lugar”.

Otra de las interrogantes para usar este tipo de tecnología es que se sabe que la luz UVC directamente expuesta podría causar cáncer, sin embargo los dispositivos creados por esta empresa y la mayoría de las que están en el mercado están diseñadas para no exponerse a las personas, “en nuestro caso los equipos se manejan con control remoto y luz dirigida, siguiendo las instrucciones de uso no hay riesgos para la salud y el área quedará descontaminada”.

Aunque en México la Cofepris sólo ha regulado el uso de la UVC para la potabilización de agua, la Food and Drug Administration (FDA), en Estados Unidos, dio desde el año pasado una autorización de uso de emergencia para los sistemas UVC con el propósito de eliminar el SARS-CoV-2, la restricción es que si es una luz abierta, es decir que irradia para todos lados, no haya presencia humana, de animales y plantas.

Ángel Ortiz concluye que hoy la limitante en México para este tipo de productos es el desconocimiento, la falta de credibilidad sobre una rama de la ciencia que permite a través de la luz acabar con una diversidad de patógenos, “nos hemos acercado a diferentes instituciones de gobierno, al metro de la Ciudad de México, el aeropuerto, la asociación de hoteles, pero aún con los estudios  no ha habido respuestas positivas, en gran parte porque en el país no existe una exigencia de sanitización, de estándares de limpieza y efectividad; pero sería bueno utilizar la evidencia científica a nuestro favor”.

¿Cómo Funciona la luz UVC?

En realidad es radiación UV, como la solar; el espectro que tiene se divide en tres: UVA, UVB y UVC.

La UVA y UVB nos llega a nivel superficie terrestre, para la UVC la capa de ozono ayuda a la refracción y llega la superficie terrestre en mínimas cantidades. Esta genera una longitud de onda que se mide en nanómetros y particularmente estos equipos la emiten en 253.7nm que es la indicada y más poderosa para desinfectar, ya que logra una reacción fotoquímica donde actúa rompiendo la cadena de ARN del virus impidiendo su replicación o bien sobre el ADN de gérmenes, bacterias y hongos causando que mueran.

La desinfección UVC funciona incluso si los patógenos ya han desarrollado resistencia a otros métodos convencionales, como el alcohol o los antibióticos; funciona en todos los microorganismos independientemente si son bacterias comunes, como E.Coli, o en virus como el SARS, H1N1 legionella , moho o Coronavirus (SARS-CoV-2).

La intensidad de la UVC se mide en mJ/cm2. Si bien los microorganismos simplemente estructurados son muy sensibles a la luz UVC, es decir pueden desactivarse fácilmente con una dosis baja, se requiere más potencia y exposición mucho mayores para matar hongos y esporas.

La efectividad UVC en la inactivación de microorganismos tiene 3 factores que están directamente relacionados entre sí: La potencia del equipo, la distancia del emisor UVC a los objetos a desinfectar y el tiempo de exposición a la misma.

Esto ya se utiliza en los hospitales de Estados Unidos y Europa, en el metro de Nueva York o Irán, en el sistema ferroviario de Londres,  en aerolíneas extranjeras, y en general en espacios cerrados de China o Japón.

Para acceder a UVC Ultravioleta México se puede consultar la página: http://www.ultravioletamexico.com/ o la cuenta de Facebook: uvcultravioletamexico.

nelly.toche@eleconomista.mx

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