Leonora Carrington regresa a Xilitla, el paraíso surrealista que creo Edward James en medio de la selva, lugar que visitó Carrington en los 60 para diseñar un mural en la entrada de la casa del escultor en la Huasteca.

Muchos años después, en agosto, se inaugurará el museo de Leonora Carrington en el Pueblo Mágico de Xilitla, San Luis Potosí, con alrededor de 65 piezas.

James estaba enamorado de Leonora, piensa Gabriel Weisz, hijo de la pintora. Por eso, es aún más relevante que varias de las obras de Carrington descansen cerca del jardín escultórico del excéntrico millonario y mecenas.

“Edward James la invitó a pintar el mural en Xilitla y Leonora levantó sobre una columna a una mujer con cara de carnero, pechos redondos y en color sepia. James había sido su comprador, su coleccionista, su apoyo”, escribió Elena Poniatowska en el texto: “Un mural en la selva, el de Leonora Carrington”.

“Leonora tomó el encargo del mural como un deber hacia el amigo que reconocía su talento. Leonora, que nunca se separaba de sus hijos, los llevó incluso en época de clases a que jugaran en el inmenso jardín en el que James construyó esculturas inútiles y fantásticas; inútiles porque las escaleras con sus peldaños de piedra ascienden al vacío, las puertas y los puentes no llevan a ningún lado ni tienen razón de ser”, continuó.

Incluso, existe un libro sobre la aventura, el posible romance entre Carrington y Edward James y más anécdotas bajo el nombre de Leonora Carrington: Un mural en la jungla de Gabriel Weisz.

Con una historia así, nadie podrá negarse a visitar el museo de Xilitla, donde se expondrá la colección escultórica de la artista, para después visitar el jardín surrealista de un loco escocés al que todos conocían como el jardinero que vio a Dios.

“El acervo donado por su hijo Pablo son esculturas de pequeño y mediano formato, algunos grabados, dos tapices de lana, 25 máscaras en bronce de pequeño formato y algunas herramientas”, se lee en un comunicado.

El inmueble donde se colocarán las obras de Carrington se divide así: la parte frontal conservará la fachada original de la casa por la calle Corregidora y en la zona posterior que colinda con la calle Miguel Álvarez Acosta se está construyendo la planta que albergará las salas de exposición. Estos espacios se reutilizarán como oficinas, tienda del museo, sala de interpretación del surrealismo, sala biográfica de la artista Leonora Carrington, servicios sanitarios y bodega.

La sala de interpretación del surrealismo contendrá material explicativo del origen de esta corriente artística y la migración de varios de sus exponentes a México, sobre todo mujeres que crearon un arte muy especial.

En la sala biográfica de Leonora Carrington, se presentarán videos relacionados con la vida y obra de la artista, fotografías, documentos y objetos personales. Estos espacios se complementarán con la museografía y mobiliario especializado para su funcionamiento, con instalaciones de luz escénica, video e internet para el manejo de pantallas y tabletas interactivas.

Al fondo están por terminarse las salas de exposición en dos pisos, con una extensión de 567 m2, además, contará con terraza galería y bodega, con un elevador para accesibilidad y manejo de obra para exposiciones. En la azotea, se instalará la cafetería-terraza con una vista sorprendente del entorno natural de Xilitla.

Se respetaron los desniveles existentes y muros aparentes de piedra, que contrastan con el concreto del nuevo edificio; se busca tener una estructura funcional, que requiera el mínimo mantenimiento, de ahí los materiales aparentes.

Cabe mencionar que en marzo pasado se inauguró en el Centro de las Artes de San Luis Potosí, un museo con la obra de Carrington con más de 100 piezas, con mucho éxito y con lo que se ha creado una ruta surrealista y mágica.

vgutierrez@eleconomista.com.mx