A Jaime Chabaud, la historia de los niños del chocolate lo encontró en una tarde de tedio y lo sacudió irremediablemente: Estaba de viaje en un festival y de eso que llegas al hotel cansado, con media neurona y te quieres desconectar, quieres ver futbol o una película para no pensar (...) y me topé con un documental de la BBC, El lado oscuro del chocolate (2010), que me perturbó profundamente .

En la cinta de Miki Mistrati y U. Roberto Romano, se expone una red de trata de infantes que labora en Gana y Costa de Marfil, que se dedica a robar o comprar niños de siete a 15 años para que laboren en las plantaciones de cacao, las cuales proveen de insumos para las grandes compañías chocolateras; niños que viven en condición de esclavitud y que nunca se les ha permitido probar un chocolate.

Y el tráfico continúa , nos platica Jaime, Me pareció un asunto de doble moral, un juego de mentiras. Es decir, no importa que pase en el tercer mundo. Estamos hablando de niños que son robados de sus países de origen de Mali, Burkina Faso, Niger, Togo (...) y se los llevan a Costa de Marfil y Gana donde se produce 65 y 70% del cacao del mundo. Entonces eso quiere decir que, de cada 10 chocolates, entre seis y siete que comemos están producidos por mano de obra infantil. Evidentemente, a estos niños que están en campamentos, los tienen amenazados. No los tratan con flores (...) y seguramente hay abuso sexual. Pero ya no me metí con ese tema porque ya era demasiado con el tema de la esclavitud , abunda.

Niños Chocolate aborda el tema a través de tres personajes que viven en un sembradío de cacao en la selva (Niaaba, Fatao y Kuwame). Su historia es seguida de cerca por un periodista llamado Thomas, quien documenta los pormenores de su estadía.

Aunque la obra está situada en otra parte del mundo, Chabaud está convencido de que la temática no es lejana: Pasa en este país y en todo el mundo. Aquí hay niños reclutados por el narco que se vuelven halcones o niños sicarios. Sólo basta salir al primer crucero de cualquier intersección y vamos a encontrar un niño chocolate, niños que quieren limpiar el espejo de tu auto a cambio de una moneda. Y que son explotados por sus familias y por redes mayores , expresa.

En México, se calcula que varios millones de niños, entre siete y 17 años, tienen trabajos no remunerados y muy precarios. No hay más que abrir los ojos, que es lo que no hacemos, los hacemos invisibles. Nos negamos, sistemática y deliberadamente a verlos , menciona.

¿Por qué no hacer una obra que hablara sobre la problemática en nuestro país? Nos comentó lo siguiente: Me interesaba exponer la problemática de los niños del chocolate. La puesta ha sido creada para contar una historia. No creo que el teatro deba dar moralejas, pero sí evidentemente traer a la luz cosas con las que tenemos que conectar de manera empática con este mundo tan jodido y tan amargo. Lo que se pretende es buscar una conexión con el espectador y que se haga consciente de cosas. Puede pensar que la temática es algo lejano y que ocurre allá, pero creo que tiene lo suficiente para conectar con el público. Y que como padres reflexionemos sobre cómo tratamos a nuestros niños y cómo a veces vulneramos sus derechos (a veces sin querer, como padres). Es difícil ser buenos padres y respetar sus derechos .

Niños Chocolate de Jaime Chabaud es dirigida por Alberto Lomnitz y protagonizada por Marisol Castillo, Teté Espinosa, Fabrina Melón y Alejandro Morales. La obra se presenta en el Foro Sor Juana Inés de la Cruz (Centro Cultural Universitario), los sábados y domingos a las 1 de la tarde.

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