Como lo hemos comentado en varias ocasiones en esta misma columna, derivado de las nuevas tecnologías en comunicación, la televisión y la manera como los usuarios interactuamos con la misma, ya cambió. Estos cambios que venimos experimentando desde los inicios del siglo en curso han reestructurado por completo el panorama de la industria, dando lugar a nuevos jugadores que han adquirido un poderío inmenso en muy poco tiempo.

De igual forma, ha puesto en serios aprietos a aquellas empresas que han respondido lentamente a los cambios o que han titubeado a la hora de hacer las inversiones necesarias para estar al día y así poder competir.

Las nuevas maneras de ver TV simplifican la vida de los usuarios y abren exponencialmente la oferta de programación y contenido.

A continuación, algunos cambios que se han dado, así como los complicados retos que éstos han puesto en los jugadores:

A nivel tecnológico: nuevas tecnologías han obligado a los productores de contenido a migrar a formatos que traen consigo ventajas en la calidad de la imagen y que permiten nuevas formas de interactuar con el contenido. El reto ha sido las inversiones en nuevas tecnologías.

A nivel plataforma: el entretenimiento ahora nos llega por televisión abierta, cable, satélite o banda ancha. Esto ha dividido a las audiencias, disminuyendo el número de usuarios que ven la televisión tradicional.

A nivel comercial: la forma en que se anuncian los patrocinadores del contenido es quizás el tema más sensible, ya que en la mayoría de los casos ésta es la principal fuente de ingresos tanto para productores de contenido como para medios en general. Aquí el tema crucial es que los presupuestos también se han dividido y repartido, golpeando los ingresos de varias empresas.

A nivel competencia: el surgimiento de nuevas tecnologías constantemente redefine la tabla de competidores: quienes hace años eran competidores de pronto son aliados y viceversa. Esto da oportunidades de alianzas nuevas que agregan valor para los usuarios.

A nivel regulatorio: en este ámbito hay grandes retos, ya que es frecuente que los legisladores de los distintos países tarden más en entregar nuevas propuestas legislativas que la industria en ofrecer nuevas alternativas y propuestas.

Una empresa que ha logrado un auge espectacular en los escasos ocho años que lleva operando es Roku. La empresa fue fundada por Anthony Wood, quien en esos días fungía como vicepresidente de Netflix Internet TV. El señor Wood, quien tiene un título como ingeniero eléctrico, tiene una larga y extensa trayectoria en el mundo de la televisión y el streaming. De hecho, a él se le atribuye la invención del DVR.

Roku originalmente, nació como el componente que se utilizaría para poder tener acceso a la programación de Netflix; sin embargo, ahora Roku es una empresa que ofrece diversas actividades con la finalidad de poder brindar la mejor experiencia de streaming en TV. Dentro de su línea de negocios, cuenta con la venta de sus equipos para poder disfrutar de la experiencia que venden, así como televisores digitales y la suscripción para poder ver miles de películas, series y programas de noticias, deportes o documentales de productoras como BBC, NFL, NBC, National Geographic, Fox, Foro TV, Telehit y muchos más.

Los directores de Roku le apuestan a que en algunos años prácticamente toda la televisión de paga será vista por streaming y desde luego ellos tienen la intención de ofrecer este servicio a todo el mundo. Su manera de operar es bastante sencilla. A través de Internet, se adquiere el aparato o reproductor que mejor convenga al cliente considerando sus preferencias y su televisor, se paga con tarjeta de crédito o Pa Pal y unos días más tarde lo recibe vía Fedex. Lo único que el usuario necesita tener en casa es Internet de al menos 5 GB para que opere de manera eficiente.

Este tipo de empresas puede presumir de ofrecer a sus audiencias una oferta hecha a la medida y por la cual se paga solamente lo que el cliente usa. Otro aliciente es que los resultados para los anunciantes pueden ser medibles y enfocados de manera muy específica a los clientes potenciales a los que quiera llegar el anunciante.