Para resaltar la importancia de un ingeniero de audio, Salvador Tercero siempre usa de referencia para sus alumnos el momento en que Neil Armstrong llegó a la Luna y dijo aquellas famosas palabras: Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad .

Se necesitaba alguien que abriera el fader. Y se necesitaba hacerlo muy bien para que hoy, después de 50 y tantos años, ese audio quedara para la posteridad , comenta Salvador, quien cuenta con más de 32 años de experiencia en la industria del espectáculo, la producción musical y el diseño de espacios acústicos.

Precisamente por eso fundó el Centro de Educación Tecnológica y Arte, del cual es director general, para profesionalizar y educar a los jóvenes. Cabe mencionar que el recinto acaba de recibir la certificación por parte de la SEP de la Licenciatura en Audio Profesional.

Dentro de las colaboraciones de Salvador figuran discos y espectáculos para diferentes empresas discográficas como Universal, Sony, Warner, Musart, Discos Corazón, entre otros, además de trabajar con artistas como Armando Manzanero, Eugenio Toussaint, Francisco Céspedes, Susana Zabaleta, Alex Lora, Luis Miguel, Enrique Nery, Mariachi Vargas de ?Tecalitlán, Alondra de la Parra y Café Tacuba, entre otros.

Salvador, egresado del Institute of Audio Research (Nueva York, 1984), y pionero en la ingeniería de audio de nuestro país, está convencido de que su trabajo radica en captar la esencia del artista o de quien esté del otro lado del micrófono. Hay que capturar el sonido para preservar el espíritu de la gente y dejarlo para la posteridad. Nuestro trabajo se desarrolla bajo parámetros y criterios precisos y estrictos. Y si no los cuido, no trasciende el evento.

Me ha tocado vivir momentos maravillosos con muchos artistas. Hay unos que ya no están. Con Lucha Villa en la última etapa de su carrera; con Chavela Vargas?grabé su último disco de poemas y sus últimas canciones (...) Yo soy el único que tengo el recuerdo de la señora llorando durante las interpretaciones .

Desde pequeño, Salvador estuvo rodeado de un entorno musical, gracias a la influencia de una tía abuela que era concertista y tocaba el piano; fue ella quien contagió a la familia entera: Nos metimos a la música desde una perspectiva de una familiar. No sé cómo sea una familia de puros abogados, ni sé cómo podría uno desprenderse para hacerse músico. La música fue un refugio importante. Tomé clases de piano, pero no me llamó la atención. Yo podía estar horas y horas con los audífonos de mi papá y cualquier cantidad de discos .

A lo anterior, Salvador agrega una experiencia que tuvo en la W, cuando su padre los llevó a ver cómo se grababa una radionovela en vivo; los actores no se parecían en nada a los personajes que interpretaban, pero su voz generaba esa ilusión. Así fue como se definió su camino detrás de una consola.

Posteriormente, cuando salió de la prepa, descubrió que no había una carrera de ingeniería en audio como tal, así que tuvo que ir a estudiar a Estados Unidos para aprender las bases (científicas y tecnológicas) de las técnicas de grabación.

Hoy, Salvador está consciente de que los adelantos tecnológicos existentes hacen posible que casi cualquiera pueda grabar y enmascarar cualquier carencia del artista.

Nuestro compromiso con el sonido es ser invisibles, el sonido no puede sobrepasar la experiencia emocional del artista de ninguna manera. Eso es bien importante. Mi reto fundamental es que la tecnología no me rebase en ningún momento; si la tecnología hoy permite que un artista desafine, no voy a permitir que marque esa forma de uso, voy a luchar por que el cantante se afine, que el músico sea excelente ejecutante.

La tecnología es impresionante, con cinco acordes te grabo una canción, pero no es el artista, es una computadora. Muchos artistas graban un disco y te dicen: pero arréglalo, ¿no? Pues no. O sea, ¿le quito todo lo que hiciste tú? , comenta Salvador, quien además sabe que el MP3 posee una calidad muy pobre, lo cual constituye un gran reto para los ingenieros.

Por lo mismo, sabe que como docente, debe preservar el conocimiento y seguir transmitiéndolo a las nuevas generaciones .

@faustoponce