El plato fuerte del Festival Internacional de la Cultura Maya es la conferencia mundial “La Cosmogonía y la mitología de las civilizaciones milenarias en la Preservación del Planeta”, que arrancó este martes dentro de las instalaciones del Gran Museo del Mundo Maya de Mérida. Este espacio abre un foro para el diálogo entre representantes de culturas antiguas y diversas sobre su visión del mundo y su relación con la preservación y cuidado de la naturaleza.

Durante tres días, los participantes propondrán un mapa desde lo científico, social, histórico y filosófico, a fin de encontrar ideas que contribuyan a encontrar mecanismos contundentes para proteger la vida, yuxtaponiendo los puntos de vista de naciones tan diversas como Brasil, Canadá, Corea del Sur, India, Japón, Turquía, entre otros.

Como una primera bienvenida, Minelia Yah Interián hizo en lengua maya una referencia directa al Popol Vuh, donde se menciona que todo lo que existe, existe por algo, y que el ser humano siempre está, por su naturaleza, en comunión con el medio ambiente, como parte de la reflexión sobre la identidad indígena y su inspiración, y los puentes que forma para el conocimiento de mundo.

Después tomó el micrófono Nuria Sanz, directora y representante de la Oficina de la UNESCO en México, haciendo hincapié en la situación de ventaja en la que se encuentra Yucatán, debido a que es un espacio para el encuentro con una cultura milenaria viva: “(Yucatán es) donde realmente encontraremos una cultura milenaria que ha sabido renovar su diversidad en continuidad y que esté acompañada de una de las mayores diversidades culturales, lingüísticas y genéticas y biológicas del planeta”.

“Más que nunca, hoy en día la diversidad cultural necesita una forma de respeto. No venimos a celebrar la pluralidad; venimos a ejercer un respeto y entender cómo desglosar las distintas maneras de entender esa diversidad. (...) cuando uno lee la agenda de desarrollo 2030 de las Naciones Unidas, uno piensa que es verdad que hay una gran diversidad de derecho, pero venimos a preguntarnos por cuál es la diversidad de hecho”.

Nuria Sanz acotó que desde 1966 hay un pacto internacional por la defensa de los derechos económicos, sociales y culturales en las Naciones Unidas, pero a pesar de la gran sintonía y avance en los países, es necesario comenzar a descentralizar la cultura y voltear a ver otras opciones de pensamiento y búsqueda de soluciones.

Existen en el mundo 1,600 millones de habitantes indígenas, la mayoría en los bosques y selvas del planeta. Esto representa más de 2,500 culturas, con su propia manera de ver el mundo, su propia lengua y manera de nombrar su realidad. En este sentido, la representante de la UNESCO se atrevió a proponer que textos seminales y fundacionales como el mismo Popol Vuh fueran libros obligatorios y llegaran a las grandes ferias de libros, como la de Frankfurt. De igual manera, seguir con el pensamiento plural e incluir conocimientos milenarios y sostenibles, como la medicina tradicional, en la vida cotidiana.

Por su parte, el maestro Jorge Esma Bazán, presidente ejecutivo del FicMaya, hizo una reflexión desde los ritos, la magia y el mito de la cosmogonía como experiencias que demuestran la sabiduría de los mayas y sus sistemas de conocimiento en artes y ciencia milenarios.

“Nuestra reflexión exige hoy más que nunca valorar lo que aprendimos y olvidamos, pues se abre una gran encrucijada para nosotros, que bien puede caminar con firmeza en la dimensión constructiva y luminosa que nos enseñaron los mayas o en contrapartida hundirnos en la destrucción, la oscuridad, la extinción, y en el Xibalbá mismo, el inframundo maya”, dice Esma Bazán.

Luego de dar por inaugurada la Conferencia Mundial, se dieron cita los ponentes de la jornada: el arqueólogo José Huchim, hablando sobre el aprovechamiento del agua en las ciudades mayas, la canadiense Lucy Marie Pelletier (Blue Thunderbird), con historias y relatos del grupo Plains Cree y la física Ana María Cetto, con la relación del hombre y la naturaleza a partir de la ciencia.