Para celebrar los 25 años del recinto, a partir del 7 de septiembre el público podrá disfrutar de la renovación de la museografía permanente del museo. Es la primera vez en la historia del museo que la obra de ambos artistas convive en las salas, ya que anteriormente se habían exhibido por separado.

Diego & Frida. 25 años en El Olmedo está integrada por 27 cuadros de Rivera y 20 de Kahlo, con ello buscan que el público redescubra la figura de cada uno. Asimismo, podrán apreciar las sutiles coincidencias plásticas, incluso cuando aún no tenían relación alguna.

En un inicio, el visitante se encontrará con el Autorretrato con chambergo (1907), de Diego Rivera, y el Autorretrato con changuito (1945), de Frida Kahlo, para continuar con dos obras fundamentales para ambos creadores, ya que a partir de éstas se consideraron a sí mismos, y de manera formal, pintores: Retrato de Alicia Galant (1927) y El matemático (1917).

Foto: Cuartoscuro
Foto: Cuartoscuro

El público también tendrá la oportunidad de descubrir varios retratos que ambos artistas realizaron de personas cercanas como Doña Rosita Murillo, pintada por Kahlo en 1944, y Alberto J. Pani, representado por Diego Rivera en 1920. Asimismo, se acercará a varias obras que mostrarán la técnica que cada uno trabajó.

Su paso por Estados Unidos, naturalezas muertas, la mexicanidad expresada en sus obras, así como el dolor que representó la imposibilidad de la maternidad para Frida Kahlo, son algunas de las temáticas que aguardarán a los espectadores.

También, como parte del discurso museográfico de El Olmedo y de los intereses que cultivaron Diego y Frida, se mantendrán en diálogo varias piezas de arte prehispánico. Es común encontrar figuras precolombinas en los trabajos de ambos, por ejemplo, en Mi nana y yo (1937), cuadro en el que Frida Kahlo representa una máscara prehispánica en el rostro de su niñera.

La nueva presentación museográfica de la colección permanente, también incluye obras de Angelina Beloff y la exposición Frida –Mi vida–, de Renate Reichert, Adquirida en 1999. Además, se añaden al recorrido de la sala de Arte Popular la serie de catrinas de Moroleón, Guanajuato, y los Judas de Carmen Caballero.

El 17 de septiembre de 1994, El Olmedo abrió sus puertas al público, desde entonces ha sido reconocido como una ventana al arte y a la cultura, con una presencia activa en el ámbito cultural nacional e internacional.

Además, este recinto es una joya patrimonial que data del siglo XVI y cuenta la historia no sólo de Xochimilco sino de la Ciudad de México. Sin mencionar que los jardines, sus pavorreales y perros xoloitzcuintles se han convertido en una atracción para los visitantes