Los autores del ciberataque mundial lanzado el pasado 12 de mayo exigen el pago de un rescate en bitcoins, una moneda digital que permite el anonimato pero, en este caso, ante la movilización internacional quizás no sea suficiente para ocultar sus rastros, aseguran expertos. El bitcoin, que nació de un programa subido a internet en febrero de 2009 creado por uno o varios informáticos utilizando el nombre de Satoshi Nakamoto, es una moneda virtual autorregulada, que preserva el anonimato de sus propietarios.