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Santander cambiaría su estrategia en RU
Santander está dispuesto a abandonar sus planes para segregar su negocio en Reino Unido (RU) en dos entidades independientes. El grupo quiere dotarse de mayor flexibilidad a la hora de mover sus operaciones fuera del Reino Unido si tuviera esta necesidad como consecuencia del Brexit, según informa Financial Times.
Santander está dispuesto a abandonar sus planes para segregar su negocio en Reino Unido (RU) en dos entidades independientes. El grupo quiere dotarse de mayor flexibilidad a la hora de mover sus operaciones fuera del Reino Unido si tuviera esta necesidad como consecuencia del Brexit, según informa Financial Times.
Tras el estallido de la crisis, los reguladores de RU han forzado a los bancos con más de 25,000 millones de libras en activos a segregar su negocio de banca comercial de las actividades de banca de inversión, con mayor riesgo (ring fencing).
Con este nuevo marco normativo, se pretende evitar que los contribuyentes se vean obligados a rescatar un banco que entre en crisis para asegurar el funcionamiento de su operativa básica, como los depósitos minoristas o los sistemas de pagos.
Sin embargo, se prevé que Santander anuncie a inicios de año un cambio de estrategia como consecuencia del Brexit y las dificultades para crear dos bancos independientes. Esta situación daría al grupo más margen de maniobra para mover algunas actividades de banca corporativa y de inversión (particularmente la operativa de los clientes transfronterizos) a la Unión Europea.
Multa de un millón de euros por ignorar las normas antiblanqueo
La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo en España ha confirmado una sanción de 1 millón de euros impuesta el 12 de junio del 2015 por el Consejo de Ministros al Banco de Santander, como sucesor universal de Banesto, por una falta prevista en la Ley de Prevención del Blanqueo de Capitales.
La sanción se impuso por la falta de documentación justificativa de operaciones de una cuenta bancaria de Vinícola Soto, bodega del grupo Nueva Rumasa. Los movimientos de la cuenta, entre el 2007 y el 2011 supusieron cargos por un valor de 58 millones de euros y abonos por la cuantía similar y 19.8 millones fueron objeto de disposiciones en efectivo en las oficinas.
Para el supremo, no se trató de un incumplimiento ocasional. En la muestra se detectan 601 incumplimientos (225 en ingresos de cheques, 10 en cobros de cheques, 17 en transferencias y 349 en ingresos en efectivo) , explica la sala en una sentencia.