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Nadie sabe, nadie supo
Allá por los años 40 y 50 del pasado siglo existió un popular programa de radio llamado El Monje Loco. Caracterizaba a este personaje Salvador Carrasco que narraba historias de misterio y espanto, representadas por un cuadro de actores. Invariablemente, El Monje Loco comenzaba el relato con la frase que encabeza la columna que el lector tiene frente a sus ojos, en la cual haremos una parodia de este legendario radio-teatro.
Música.- Acordes misteriosos de órgano suben y bajan a:
Monje Loco.- Nadie sabe, nadie supo, el terrible caso del cambalache de votos priístas en pro de la Ley de Ingresos 2010, por la promesa panista de no hacer alianzas con partidos antagónicos, en el territorio donde las gaviotas hacen su nido, para las elecciones del 2011. El convenio lo hicieron por escrito, al parecer ignoraron la regla política que indica que convenio que se hace en lo oscurito, como fue el caso, no debe escribirse, su cumplimiento queda circunscrito únicamente a la palabra de honor y buena fe que quienes lo realicen, aunque éstos no tengan, como fue el caso, ni la una ni la otra.
La insondable historia
Monje Loco.- (Risa macabra) Nadie sabe, nadie supo, que el pacto, considerado secreto hasta que el más beneficiado del mismo lo dio a conocer, fue firmado en el antiguo Palacio de Covián, ante testigos de honor.
Música.- Puente que llega a Bucareli.
Beatriz.- Conforme a la fracción XIII del artículo 86 de los estatutos de mi partido, que nadie conoce, el artículo porque de mi partido todo México sabe de su existencia y conoce sus métodos, voy a firmar el documento. Espero que tú, César, hagas lo mismo.
César.- Claro que lo firmaré, en nombre y en representación de mi partido, porque el presente convenio es acorde con sus documentos básicos que todos los militantes conocen, lo que no conocen es el contenido del documento que estoy rubricando.
Luis Enrique.- En calidad de representante de mi jefe, futuro Presidente de la República, firmaré como testigo de este copete... digo de este convenio...
Pásenme el peine... digo la pluma... Espero tenga gel... digo tinta.
Fernando.- Pondré mi firma en el documento como testigo de honor, en mi calidad de anfitrión y principal operador de Calderón, al cual no avisaré nada de esto hasta después de mi operación, la gástrica no la política.
César.- Un momento, me acabo de percatar que en el documento que hemos firmado en ninguno de sus puntos se establece que los legisladores priístas van a empujar el paquete económico propuesto por mi jefe.
Beatriz.- Mira muchachito imberbe, eso ya lo hemos platicado de manera suficiente y está contextualizado dentro de las cláusulas. Te aconsejo discreción para que nadie se entere de cómo los conflictos nacionales te superan. Es más, si de esto no le informas a tu jefe, no será la primera vez que el señor no se entera de algo.
Música.- Acordes que se burlan diciendo lero, lero . (¡Ojo! No confundir con el grito que se estila en los estadios que termina igual pero al que antecede la sílaba cu ).
Monje Loco.- Nadie sabe, nadie supo, por qué las promesas del dinosaurio sólo fueron verbales y no se plasmaron en el documento. Nadie sabe, nadie supo, cómo fue que Cesarito se dejó chamaquear de tal forma. Nadie sabe, nadie supo, por qué entre los legisladores panistas, hoy se sabe, pero no se supo la existencia del convenio.
Música.- Tema: Azul, como una ojera de mujer en curul.
Josefina.- La bancada del PAN y una servidora no tuvimos participación alguna en ese documento.
Música.- Acordes que fingen demencia.
Monje Loco.- Nadie sabe, nadie supo, por qué los que debieran, por obligación, saber de la componenda no lo supieron oportunamente.
Música: Jefe de jefes
Manlio.- Yo no firme ni me di por enterado, no supe de la negociación.
Música: Corrido del Hijo Desobediente. (También puede ser el último corrido)
Felipe.- A mí nunca me avisaron.
Música: Acordes marciales.
Monje Loco.- Nadie sabe, nadie supo, pero todos suponemos, a raíz del balconeo sobre el pacto secreto por escrito, que aunque ahora César reta al Copetes a debatir, sus días al frente del PAN están contados; que Beatriz, al parecer, no aspira a la candidatura presidencial de su partido y ha preferido jugar del lado del papucho de papuchos; que los testigos de honor Fernando y Luis Enrique, aunque el primero lo niegue y el otro esté orgulloso de su acción, con sus firmas contribuyeron, sin querer y queriendo, a pavimentarle -con gel- al gober metrosexual el camino que conduce a las coníferas; que resulta inverosímil que el Presidente se haya enterado tan tarde de la existencia del acuerdo; y, que, el viejo lobo de mar, Manlio Fabio, muerto de la risa y en espera de un montielazo sigue vivito y aspirando.
Pero no quiero terminar este programa sin decirles que todos sabemos, siempre lo supimos, lo hemos comprobado una vez más, que nuestros políticos, de todos los partidos, a espaldas de la sociedad, hacen arreglos y firman convenios en contra de los intereses de los ciudadanos que los mantenemos.
Todos sabemos, siempre lo supimos, lo hemos comprobado una vez más, que todos, absolutamente todos, los mencionados en esta emisión, más los que se acumulen con sus declaraciones, acciones y omisiones esta semana son una partida de mentirosos.
Nadie sabe, nadie supo, por qué los seguimos aguantando.
Música: Acorde final de ¡ya basta!
Hijos de tigre...
Mientras en México, la periodista Carmen Aristegui entrevistara a los hijos de Marcial Maciel, quienes divulgaron la clase de bicho que fue este individuo de doble moral, capaz de violar y drogar a su propio hijo, en Alemania, la ministra de Justicia, Sabine Leutheusser, acusó al Vaticano de ocultar casos graves de abusos físicos y sexuales de los monjes benedictinos y capuchinos -bien calientes- en Bavaria. En uno de estos casos está involucrado, Georg Ratzinger, el hermano incómodo del Papa, que en varias ocasiones abofeteó a los alumnos del coro que dirigía -si su hermano es Benedicto, Georg es Bienadicto, a la crueldad y al sadismo-.
Ese mismo día, entró en vigor en el DF la reforma al Código Civil que permite los matrimonios entre parejas del mismo género y su derecho a la adopción. El que esto escribe creyó -iluso- que los dos acontecimientos antes reseñados iban a inhibir las críticas del episcopado mexicano sobre el tema. Pero no, Hugo Valdemar Romero, vocero de la Arquidiócesis de México, declaró: Estas bodas podrán ser legales, pero seguirán siendo inmorales . Y en el colmo de la doble moral, al referirse a la adopción, dijo: Esta ley no vela por el bien de los niños y eso es preocupante . Ahora resulta que a los solapadores de Maciel, de Nicolás Aguilar y de tantos curas pederastas, les preocupan los niños.
Luego supimos que los hijos de Maciel pidieron a los Legionarios de Cristo 26 millones de dólares para no decir nada sobre el caso, lo que provocó que su abogado, José Bonilla Sada, dejara de representarlos al considerar que es legal demandar una indemnización, pero inaceptable exigir dinero a cambio de silencio. Con esto los hijos de Mon pere demostraron que sí son sus hijos, heredaron el gen de la codicia y el amor por el dinero. Los abusados se pusieron idem con la lana .
Oí por ahí
Tener la conciencia limpia es síntoma de mala memoria.